Veo al Conde Rochester sentado delante nuestro, está flotando con las piernas cruzadas. Mira hacia el mar pensativo y deja que capte de su mente imágenes de catástrofes en China, un terremoto, agua invadiendo ciudades y personas corriendo desesperadas.
Después oigo sus palabras:
La humanidad está enredada en las tramas vividas por sus espíritus en vidas pasadas y en la vida presente. Se prenden excesivamente a la ilusión de la materia y rehúsan aprovechar las oportunidades de perdonar a sus ofensores, manteniéndose presos en planetas de pruebas y expiaciones.
Ninguna criatura está desprovista del amor y el amparo de Dios, sin embargo, para sus mentes limitadas, la Divinidad supone un mero auxilio a su sufrimiento y dolor, por lo que sus espíritus no se comprometen con las Leyes Superiores.
Buscan la ayuda de lo Alto, pero no quieren entregarse a la práctica del Evangelio Salvador.
Aturdidos y poco preparados para liberarse del yugo de la materia, son fácilmente manipulados por los seguidores y secuaces de la Bestia.
Enredados en las tramas los unos de los otros, donde están encarnados, no consiguen superar el instinto primario animal y actuar a favor de su propia liberación de las amarras, que les mantienen en constante conflicto consigo mismo y con el prójimo.
Jesús, para la gran mayoría, es el "mito inalcanzable", y "Sus Lecciones", inadecuadas para la época actual.
La inversión de los valores morales, a la que se han adherido la mayoría de las criaturas, anula en ellos el deseo de adherirse al Código de Evolución para ascender a un mundo mejor. Por tanto, la mayor parte de la humanidad está condenada al exilio.
Jesús con Su Incansable Amor nos guía.
Conde Rochester
GESH - 02/08/2008 - Vigilia en Barra do Jucu, ES - Brasil