Millares de nuestros hermanos aún caminan incautos, simplemente se preocupan por la vida material, sin percibir que a su alrededor suceden grandes movimientos que han ido modificando su vida. Prefieren culpar al Gobierno o a las Instituciones.
No se dan cuenta que la Tierra está en ebullición; son ciegos apenas preocupados con su ego. serán tragados por la avalancha y serán los convertidos de última hora.
Señales, mensajes y avisos son enviados, pero, infelizmente, estos no estarán entre los candidatos a una Tierra Regenerada.
A nosotros, sólo nos cabe amarlos y ayudarlos.
Que el amor de Dios ilumine a esos hermanos perdidos en el tiempo.
José
GESH - 19/07/2008 - Vitória, ES - Brasil