Discípulas amadas, que la paz sea con vosotras.
En tiempos de guerra como los que vivís, el ambiente planetario está envuelto por la densa nebulosa de los sentimientos brutos y animalizados, por la decadencia moral y espiritual de las criaturas, lo que facilita el asedio de las Fuerzas Involutivas. Por tanto, para distanciaros de ser una presa segura, que son las mentes que están en sintonía con las vibraciones inferiores, debéis vigilar constantemente vuestros pensamientos, palabras y acciones.
¡Es cierto que sois la presa predilecta de las Fieras! Cualquier Servidor de Cristo que caiga en sus trampas es una victoria conmemorada con entusiasmo por las "Tinieblas"; sin embargo, los Servidores fieles al Maestro Jesús, aquellos cuya Marca de Cristo está presente, suponen una oposición firme a las influencias de los tenebrosos y reaccionan con acciones positivas ante las agresiones negativas y crueles de los Señores de las Tinieblas.
Calmad vuestro espíritu con la oración y restaurad vuestras fuerzas para enfrentaros a las luchas más grandes e intensas, que crecen constantemente, pues la "gran Fiera" (la Bestia del Apocalipsis) al percibir que su imperio se desmorona, ataca con armas más letales, con seres más perversos y fríos, y no se detendrá ante la frágil humanidad. Solamente la Fuerza de Dios y el Poderoso Amor de Cristo detendrán sus diabólicos planes.
Fortaleced vuestro espíritu en el coraje y la fe, y jamás neguéis el Amor de Cristo por vosotros.
Os saluda, vuestro Maestro
Ramatis
P - ¿Maestro, ya ha terminado el intenso ataque de las tinieblas hacia nosotros?
Ramatis - La semana que viene seréis invisibles a los Comandos de las Tinieblas para que recompongáis vuestro cuerpo con energía restauradora.
Los Seres de las Tinieblas se han alejado para urdir nuevos planes diabólicos y crueles contra vosotros. Su odio aumenta en la medida en la que sois victoriosas en las acciones y luchas contra los seres de la oscuridad.
Desean acallar la voz del esclarecimiento para la humanidad, y seguirán intentando acallaros incansablemente; no obstante, desconocen la Fuerza de la Luz y del Amor que os guía.
Salve la paz. Salve el amor.
¡Salve Jesús!
Nada temáis, Cristo Jesús vela por vosotros y nuestro amor os acompaña allá donde vayáis.
Ramatis
GESH - 02/08/2008 - Vigilia Barra do Jucu, ES - Brasil