Discípulas amadas,
Es grande el movimiento de las Fuerzas de las Tinieblas contra aquellos que dedican sus últimos instantes sobre la Tierra, trabajando en favor del Cordero de Dios.
Repletos de esperanza, fe, coraje y determinación; tocados por el Amor Infinito del Maestro Amado; espíritus que salen de las sombras y caminan entre tropiezos en dirección a la Luz. Aquellos que no pueden caminar, suplican, lloran, gritan, alzan las manos pidiendo socorro.
Así como cada una de vosotras ya estuvisteis un día, ellos también necesitan una mano caritativa, necesitan ayuda, pues solos no son capaces de reunir las fuerzas necesarias para desatascar sus almas del fango infectado en el que han estado embarrados durante muchas jornadas inescrupulosas, en pasadas existencias, donde las oportunidades fueron desperdiciadas.
Vivís los últimos momentos en este planeta y también las últimas oportunidades para servir y amar en este ciclo planetario.
Hijas queridas, os hago esta llamada de atención para que vuestra mirada se detenga en las oportunidades que os llegan y que en vuestra alma despierte el sentido del amor incondicional.
Que la fuerza interior impulse vuestros pasos en la dirección de los que lloran y que las ilusiones del mundo no sean capaces de distraer vuestra atención, y mucho menos detener vuestros pasos en el cumplimiento del deber cristiano.
Es un tiempo planetario de servicio, renuncia y sacrificio en nombre de Cristo y en Su nombre se pelea en cada lucha, para doblegar a las fuerzas que se levantan contra su presencia amorosa como Gobernador Espiritual de la humanidad.
Que en vuestra alma, la claridad de este momento pueda ser el impulso renovador y vuestras manos, entregadas al servicio, puedan construir el camino de regreso a la Casa del Padre.
Que Jesús, Infinitamente Bueno y Justo nos envuelva con Su Amor.
Ramatis
Margarida da las gracias al maestro y este termina diciendo:
Que los errores del pasado no sean armas en manos de vuestros enemigos, y que la fuerza del perdón, de la compasión y de la caridad sea vuestra protección contra los ataques traicioneros de aquellos a quienes perjudicasteis en el pasado.
Solamente al Creador cabe enjuiciar. Para nosotros, es tiempo para perdonar, amar y servir.
Ramatis
Vuestro Maestro
GESH - 15/07/2008 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil