Hermanos,
El dolor que sentís es un telegrama de vuestro cuerpo que envía mensajes de alerta respecto a vuestra posición espiritual.
Certeras, las aflicciones afectan solamente a aquellos cuya percepción y comprensión del Reino de Dios aún está atrasada.
No reneguéis de tales asertivas, so pena de que os demoréis en la convivencia del dolor y la aflicción. Entregaos lo antes posible a las pruebas regeneradoras para que cese el sufrimiento y sobrevenga la paz que envolverá la edificación de una vida futura más feliz e iluminada.
Aquellos que tengan ojos para ver, que vean:
Jesús está con nosotros;
Aquellos que tengan oídos para oír, que oigan:
Jesús habla con nosotros;
Aquellos que tengan el corazón sensible para sentir, que sientan:
El Maestro es todo Amor por nosotros.
Desde las Mansiones Sublimes del Amor Eterno, Él dirige a los Seres de Luz que vienen a nuestro encuentro y hablan de Su Presencia.
Alcemos pues nuestra frecuencia mental para recibirlos y con ellos formar los lazos de amor profundo que unen a los hermanos.
Paz siempre.
Ester, la "Nhá Benta"
GESH - 14/09/2008 - Vitória, ES - Brasil