¡Amigos, paz y luz entre nosotros!
Cuando un "espíritu de luz" se aproxima a la Tierra, exhala de su cuerpo espiritual el perfume que caracteriza su personalidad inmortal. Su hálito es puro y fresco, traduciendo los pensamientos, cuando habla al oído de aquel que se encuentra preparado para sentir su presencia amiga.
Cuando es posible, las palabras fluyen de su pensamiento límpido, como las aguas de un río que corren en dirección al campo mental del médium receptor.
Esos pensamientos también se encuentran envueltos por la pureza de los sentimientos, y sus vibraciones son agradables y leves, dejando por donde pasan un rastro de luz, más fuerte o más débil, de acuerdo a la evolución de su emisor.
Cuando la mente del médium se esfuerza en emitir, igualmente, buenos pensamientos, crea una pista de aterrizaje para el acoplamiento de las vibraciones del emisor, cerrando el circuito energético magnético, cuyo contacto emite pequeñas chispas debido a micro explosiones que liberan una fuerza, que mantiene aún más receptivo el campo que rodea a las dos entidades comunicantes.
Cualquier desnivel vibratorio en alguna de las partes, desconecta la transmisión de la recepción, impidiendo que se forme el campo de fuerza y comprometiendo la comunicación entre vivos y muertos.
En la mesa de trabajo los campos de fuerza se crean simultáneamente, cada vez que la mente del médium y el espíritu comunicante establezca la afinación necesaria para el contacto.
En el caso de que por parte del médium no se de la frecuencia mental necesaria, éstos no consiguen cerrar su circuito y quedan fuera de la corriente de energía generada por la conexión entre los campos de fuerza de las unidades emisor/receptor, generadas por el acoplamiento de cada médium con su guía espiritual o asistente que le sustituya.
A través del magnetismo del espíritu guía/asistente, los espíritus sufridores encuentran el camino para ajustarse al magnetismo del médium y comunicarse con los encarnados.
El aseo corporal, la alimentación frugal, el ajuste de la frecuencia mental por el cuidado de los pensamientos y el corazón limpio de emociones densas, es lo que facilita el trabajo de conexión entre vivos y muertos, consecuentemente ayudan al contacto de los desencarnados carentes con el plano físico.
Cuando finaliza la realización del trabajo, los espíritus amigos recogen su campo magnético, algunas veces con toxinas y miasmas adheridas, ya sea por el contacto con el médium-receptor, ya sea con el espíritu carente, o con la psicoesfera de la Corteza Terrestre.
Regresa, entonces, al ambiente en el que vive y trabaja, pasando siempre por una asepsia que le hace único y responsable por su brillo, color y perfume. Hasta que llega nuevamente la hora del contacto medianímico, se sumerge amorosa y dedicadamente al trabajo de socorro de los endeudados médiums, de los sufridos desencarnados y de sí mismo, que por necesidad evolutiva, también necesita peregrinar entre ciénagas fangosas para garantizar la eternidad en la luz.
Hermanos, en pocas líneas, os hemos descrito nuestra bendita rutina de trabajo junto a vuestro Grupo, dando gracias a Dios por la oportunidad y pidiendo al Padre que nos auxilie para conservar la voluntad determinada de servir en la siembra de amor.
Paz es lo que os deseamos.
Samuel
Médico Residente do GESJ
GESH - 12/09/2008 - Vitória, ES - Brasil