Hermanos, que la paz sea con vosotros.
Que la Providencia Divina permita la armonización de los corazones que se buscan en la eternidad por lazos de afinidad y servicio en el Bien.
Si otrora la práctica del "Culto a Moloc" fue ostensiva entre los seres primitivos, a medida que despierta la consciencia y los cuerpos físicos se perfeccionan, haciéndose más clara la distinción entre el Bien y el Mal, el "Culto a las Tinieblas" se convirtió en sacrilegio, practicado ocultamente por seguidores sanguinarios.
Moloc, el Dios de la Guerra, que exige la sangre derramada en su culto, sobrevive al tiempo; y al espacio, con nombres diversos. Se mantiene alimentando y siendo alimentado por las consciencias culpadas e innobles, patrocinadas por mentes perversas que le son afines.
Los seres humanos de la actualidad, que rinden culto al cuerpo físico y desprecian el espíritu inmortal, continúan encendiendo las antorchas del fuego del "dios sanguinario".
El salvajismo ha regresado al corazón de los hombres modernos.
Nos resta proteger a los discípulos del Cordero contra la "manada sanguinaria" que se multiplica, pues atentos al enemigo, no permitiremos sorpresas. Los sanguinarios son ignorantes y no perciben la Luz que los acompaña. Ávidos en su culto ilusorio y dañino, no ven el camino de lodo podrido por el que trillan.
¡Avante sin temor Guerreros de Luz!
Las batallas hierven por todo el orbe, y si es mayor el número de enemigos que ataca, el contingente de Servidores de la Luz también se refuerza con la llegada de más "Patrulleros", oriundos del Espacio y del interior de la Tierra.
Son los Hermanos Extras e Intraterrestres.
¡Salve el Divino Guía!
Zinon
GESH - 04/01/2008 - Vitória, ES - Brasil