Nosotros os saludamos en el nombre de Dios, de Jesús y de las Fuerzas del Bien.
Hermanas, acompañamos con criterio vuestra salud físico-espiritual desde que iniciasteis nueva etapa de trabajo con el aumento de luchas cuerpo a cuerpo con "seres inferiores", peligrosos y crueles.
También nosotros fuimos convocados para formar un Equipo Especial de Socorro, compuesto de múltiples servidores ligados a la salud física y psíquica del ser humano. Nos dividimos en dos grupos: uno que atiende a los Guerreros de la Luz y otro mayor, que se encarga de los primeros auxilios de los socorridos y los encamina hacia nuevos destinos, indicados por los Seres Superiores.
Vuestra ficha médica es seguida rigurosamente, puesto que estáis en una situación "anormal", en la que uno de vuestros cuerpos se encuentra peligrosamente apartado de la alineación de los demás, lo que exige una severa vigilancia por nuestra parte para garantizar vuestra salud y equilibrio.
Sois pacientes disciplinadas y siempre habéis correspondido con obediencia a las orientaciones y sugerencias que os enviamos, lo que viene garantizando la transformación gradual de vuestras células a una vibración más elevada, lo que indica un avance y evolución.
Ha llegado el momento en el que los enfrentamientos en el campo de batalla se han hecho más intensos y feroces, y los enemigos enfrentados ya no son la multitud rebelde y sí los Altos Mandos del Mal, con alta violencia y carga tóxica negativa.
En este sentido, vuestros cuerpos físicos y espirituales ya disciplinados y armonizados con el plano superior que os orienta y guía, permiten que exista un mayor espacio entre el régimen de dietas que habéis estado realizando desde hace tiempo.
La carga tóxica enviada a vuestros cuerpos como drenaje necesario tras los enfrentamientos, aún necesita de energía animal para proporcionar la descarga en la materia.
Un cuerpo muy sutilizado se contamina y se resiente fácilmente con la carga tóxica, proporcionando mayor malestar. Cada una de vosotras posee una constitución física con características propias ya adaptadas a vuestro modo de vida, pero, la retirada total de energía animal de vuestra circulación acarrearía desequilibrios desnecesarios y evitables.
Por tanto, a partir de este momento, y bajo el consentimiento de los Equipos Superiores que nos dirigen, la dieta será de 15 días seguidos y 30 días de descanso.
Para la neófita (se refiere a la nueva compañera), se mantiene la dieta con el esquema vigente, visto que su organismo aún no se ha adaptado a las condiciones necesarias para la armonía del conjunto, lo que sucederá a largo plazo.
Sigamos con Jesús, pues Él es nuestro Maestro y Guía, y en Él depositamos toda nuestra esperanza y fe, y trabajamos por Él en la construcción de una Nueva Tierra, la Tierra de Regeneración.
¡Salve Jesús!
Dr. Cruz
Equipo Médico
GESH - 19/01/2008 - Vigilia Pedra Azul, Domingos Martins, ES - Brasil
Obs: Cuando estamos en régimen de dietas no comemos nada de origen animal. Fuera de la dieta podemos comer pescado, leche, mantequilla y huevos.