Hermanas,
Nos gustaría enviar algunos pensamientos para los médiums de esta Casa.
No os consideréis seres de alta magistratura, por las facultades recibidas. Como médiums, solamente sois el trapo de suelo con el cual limpiáis vuestra propia suciedad.
Tampoco os creáis destituidos de valor, pues ¿qué sería de un palacio sin el trapo amigo que limpia, enjuaga y saca brillo?
No deleguéis en los dirigentes del plano físico o espiritual, la responsabilidad sobre vuestro desarrollo mediúnico. Tenéis el conocimiento, falta ponerlo en práctica, analizando permanentemente los resultados en vuestra vida y en la de aquellos que os rodean.
Buscáis la oportunidad, pero no siempre la valoráis, y la mayoría de las veces os resulta penoso renunciar al apelo seductor de los placeres de la materia.
Sin sacrificio y renuncia no hay progreso, puesto que no hay cambio.
Respecto a la asistencia espiritual, la tenéis toda, ofrecida por trabajadores con experiencia; pero necesitáis elevar vuestra fe para haceros dignos de alcanzar las frecuencias mentales, concretando la ayuda que constantemente solicitáis.
Por lo tanto, al escuchar estas palabras, podéis concluir, acertadamente, que en vuestras manos tenéis la llave para proceder correctamente en la siembra del servicio mediúnico.
Hacemos votos para que sepáis guiaros por el bosque de espinos, haciendo germinar las semillas, cultivando y recogiendo las más variadas especies, coloreando el jardín del Señor Jesús en la Tierra.
Paz y bondad entre hermanos.
Chico
GESH - 30/01/2009 - Vitória, ES - Brasil