Que la paz del Señor de los Mundos envuelva a todas mis hermanas guerreras.
No hay gracia mayor que la de servir a Aquel a quien amamos. Es en nombre del Maestro Jesús, Maestro Adorado, que nos reunimos para empuñar una vez más las espadas de la luz, alineados en combate, enfrentando al Ejército de las Tinieblas.
Mentes conectadas con el Creador, corazones repletos de fe y coraje, avancemos con determinación sobre el enemigo. No nos mueve otro sentimiento que no sea el de cumplir los designios del Creador, atendiendo a la llamada de esta hora, de libertar, limpiar, socorrer y amparar a nuestros hermanos, hechos prisioneros por las Fuerzas de las Tinieblas.
El reducto que invadiremos debe quedar limpio y totalmente higienizado de residuos astrales de las Fuerzas del Mal. Todos los que allí se encuentren deben ser socorridos y amparados, conducidos a los locales seguros, Centros de Recuperación y Hospital de nuestra Colonia Siervos de Jesús.
Estos hermanos forman parte de la familia espiritual del Maestro Ramatis, y por lo tanto, entre ellos se encuentran antiguos compañeros, seres queridos, y enemigos nuestros, que en ese momento reuniremos en torno a la protección de lo Más Alto. Que vuestra mente sintonizada con vuestras manos pueda trabajar, guerreando en nombre de la Luz, elevando el nombre del Excelso Rabino de Galilea y de Su Mensaje, dejando marcado en el corazón y en el alma de aquellos que temporalmente están en contra de las Fuerzas de la Luz.
¡Es vuestro mentor Juan Bautista quien os habla y os llama al combate!
¡Salve la Luz!
¡Salve el Divino Maestro que nos guía!
Margarida encierra la comunicación con palabras de agradecimiento, y él finaliza diciendo:
¡Así será hasta el final. Avante guerreros, el combate nos espera!
¡Salve Jesús!
Juan Bautista
GESH - 15/07/2008 - Vitória, ES - Brasil