Amigos,
Habrá un tiempo en el que reinará la paz.
Vendrá un tiempo en el que el amor sincero guiará la conducta de los hombres. En los tiempos venideros, las únicas adversidades a enfrentar serán aquellas escondidas en el fondo de las almas. Adversidades que por el trabajo veréis convertidas en luz.
No habrá más guerra ni hambre.
No más violencia ni abusos de todo tipo. Las pasiones habrán sido abolidas y en su lugar la serena expresión de los sentimientos guiarán las relaciones humanas.
Creedlo hermanos, ese tiempo llegará y para él debéis prepararos.
Con la esperanza en los venideros días felices de la Tierra Renovada, debéis esforzaros al máximo por la transformación y el progreso que os cabe realizar. Ni el fallecimiento ni la incredulidad. Retirad de vuestro corazón la incertidumbre de un futuro feliz.
El Padre no castiga o condena a los espíritus que se equivocan, apenas corrige su ruta para que, en el menor tiempo posible, reencuentren el sentido mayor de la existencia.
Que Dios ampare nuestros pasos.
Luiz Sérgio
GESJ - 10/07/2007 - Vitória, ES - Brasil