El estudio de la Doctrina Espírita es sistemático y debe hacerse de forma gradual, para que el conocimiento sea aprehendido.
Muchas veces, no es suficiente una única vida para conseguir comprender los meandros complejos de la vida espiritual y de los hechos, que a menudo pueden parecer bizarros a los ojos del encarnado.
El estudioso sincero de la doctrina de los espíritus, cuanto más estudia, más descubre que nada sabe. Doctrina consoladora que despierta al encarnado de la hipnosis materialista a la cual se entrega, debido a la armadura de carne (cuerpo físico).
Mal comprendida, es un vehículo de caída. Cuando está bien aplicada, es un impulso renovador para el espíritu.
Todo candidato a convertirse en Espírita, en la acepción del término, no debe tener prisa por devorar la amplia literatura espírita compilada por mentes brillantes. Antes debe buscar a través de la comprensión paulatina, la transformación definitiva del espíritu.
Para ser verdaderamente libre, el alma debe alcanzar las alas del Ángel: conocimiento y amor.
Que Dios os bendiga a todos.
Edgard Armond
GESJ - 02/03/2009 - Reunión de Directoría - Vitória, ES - Brasil