Notamos que las personas no cultivan buenos pensamientos.
En los pensamientos desreglados y descontrolados se edifican creaciones mentales disformes, monstruosas, animalescas que envuelven a la criatura como en una tela de araña, en una perfecta sincronía de intención y voluntad.
Las creaciones mentales estimulan, aún más, los malos pensamientos; y así, las emanaciones inferiores conectan a las criaturas entre sí , formando alrededor de las colectividades una intensa y poderosa defensa, refractaria a las Fuerzas Superiores.
El pensamiento descuidado es un poderoso imán de atracción de las "fuerzas inferiores dominadoras". La perversa influencia comienza en la propia criatura que se identifica con los habitantes de las franjas inferiores y las bajas vibraciones, haciéndose visible para éstas. De ese modo, sus emanaciones de bajo tenor atraen criaturas semejantes en intenciones y sentimientos.
Los habitantes del plano invisible se multiplican, procedentes de las esferas del plano astral superior e inferior. Pero, la humanidad de un modo general, se afinan con los habitantes de las "regiones inferiores". Pululan aquí y allá creaciones mentales disformes, haciendo que el ambiente astral, que es invisible a los ojos materiales, esté repleto de miasmas y seres sin forma, compatible con el interior de las criaturas encarnadas.
Incluso los "Espíritas esclarecidos" respecto a las compañías espirituales compatibles o no con su índole y emanaciones mentales, permanecen displicentes y habituados a la falta de control mental, olvidándose de que "no hay una frontera entre el pensamiento del encarnado y el mundo de los espíritus, que desde lo invisible, les acompañan".
¡Orad y vigilad! Palabras de alerta del Maestro Jesús, que, bien observadas y practicadas reducen el aspecto tenebroso de las creaciones mentales y la gran población de desequilibrados que acompañan a los encarnados.
Se reconoce al buen espírita por el esfuerzo en transformarse a sí mismo, y se reconoce al buen cristiano por sus emanaciones mentales.
La armadura de carne (cuerpo físico) confiere el anonimato de la condición espiritual de las criaturas; pero, al liberarse de la materia, cada uno es destinado a habitar con los seres que atrajo junto a sí, por sus pensamientos e intenciones.
No hay salvación extemporánea para nadie. El mundo que creasteis interiormente es el que habitará vuestro espíritu cuando se libre del peso del cuerpo material.
Con la práctica del amor y la caridad, cultivando buenos pensamientos y buenos sentimientos, crearéis para vosotros las condiciones ideales para habitar un Mundo mejor.
Paz a todos.
Nuestras actividades en las esferas invisibles de vuestro País se llevan a cabo con mayor facilidad, a pesar de la ignorancia de la mayoría de los habitantes y de las pesadas emanaciones de odio y rebeldía contra el Espiritismo.
Los brasileños están más accesibles a las vibraciones de amistad, fraternidad y caridad, que otros pueblos del planeta.
¡Salve Brasil!
¡Salve Jesús!
Kardec
GESH - 13/09/2008 - Vigilia Barra do Jucu, Vila Velha - ES - Brasil