Amados Hermanos, os saludamos en el nombre de la Luz, felices por la oportunidad de poder proyectar nuestro pensamiento hacia vosotros.
Vuestro planeta se convulsiona y hay dolor, sufrimiento y rechinar de dientes allá donde actúan las "fuerzas de la naturaleza". Eso indica que cada colectividad está pagando cada centavo de la deuda que tienen con el orbe, con el prójimo y consigo misma.
Se cumple la Voluntad del Padre, se cumplen Sus Leyes y lo que fue dicho por el Adorado Maestro, que nadie saldrá de aquí sin los debidos ajustes. Y para que podáis comprender la importancia del trabajo realizado como grupo reunido en el nombre de Jesús, las energías que aquí se recogen son enviadas hacia las colectividades carentes y necesitadas. Estas descienden sobre las sufridas almas como medicamento, amparando, confortando, esclareciendo y encaminando para que despierten y sigan su camino evolutivo.
Vuestra colaboración es grande, discípulos amados, reuniéndoos voluntariamente, con corazón alegre, ofreciendo un poco de vuestra energía en favor de aquellos que en este momento nada poseen, y caen en desesperación por no haberse preparado.
Que vuestras almas reflexionen sobre la importancia de este gesto y se sientan fortalecidos para perseverar y perpetuar la actitud cristiana y fraterna, pues los desastres y los desencarnes colectivos continuarán y aumentarán, requiriendo progresivamente nuevas y mayores cargas de energía.
Como esta Casa, otras esparcidas alrededor del planeta, desempeñan la misma y elevada tarea de agrupar y enviar fuerzas y energías a aquellos que las necesitan. El trabajo en el plano espiritual es mucho y bien sabéis que pocos son los trabajadores.
Que Jesús en Su Infinita Bondad y Misericordia os bendiga a todos permitiéndoos seguir adelante con el servicio de atención fraterna. Aquellos cuyas dudas aún ganan terreno en su mente, que procuren aproximarse al Maestro, pues en Su Presencia verán la realidad que os hemos mostrado; y ante Él y ante Su Corazón Amoroso y Justo, reconocerán que no es momento de dudas y sí de trabajo; no es de desconfianza y sí de fe; no es de discordia y sí de unión.
!Que la Mano bendita del Señor nos guíe hoy y siempre!
Hermana, si deseas preguntar algo, estamos aquí para servir.
P - Nos gustaría saber quien está dando este mensaje.
R - Os habla vuestro Maestro.
P - ¿El Maestro Ramatis?
R - Sí.
P - Nos sentimos felices y satisfechos por tu presencia amada. Hermano sabemos que no estás aquí, pero que estás proyectando este mensaje. Una vez más comprobamos que estamos siempre amparados y protegidos por nuestro querido Maestro.
R - La inmersión en la carne os preserva de escuchar los gemidos, gritos y llanto. Nosotros somos vuestros oídos y os mostramos la realidad espiritual del planeta. Que vuestro corazón, tocado por la misericordia y la compasión al escuchar nuestros mensajes, modifique su manera de actuar, destinando trabajo en favor del prójimo.
¡ Salve el Maestro Jesús, Aquel que nos guía!
¡Salve la fuerza, la fe y la Luz!
Ramatis
GESH - 14/05/2008 - Vitória, ES - Brasil