Vosotros que sufristeis y laváis las lágrimas de la triste cara;
Vosotros que caísteis y sin fuerzas os arrastráis en el fango fétido de las impurezas del alma;
Vosotros que sois pisoteados y buscáis deshaceros de la tropa violenta que atropella vuestra voluntad de progresar;
Vosotros que gritáis, sin saber si vuestra voz es escuchada;
Vosotros que respiráis el aire insalubre de los basureros degradantes;
Todos vosotros, seres humanos aprisionados en la dolorosa rueda kármica: escuchad nuestra voz y elevad al infinito vuestra alabanza.
Alabad a Dios, que os concedió tan grande sufrimiento como herramienta de progreso; y humildes ante la Ley Mayor, orad en súplica por el perdón que os faculta una nueva oportunidad para seguir.
Entregadle a Él, el Hijo Amado y Maestro Adorado, la voluntad de proseguir, amando y sirviendo sin desfallecer. Entonces, fuerzas desconocidas por vosotros, despertarán en vuestro interior, y brillará una intensa luz en vuestro ser.
¡Salve la Fuerza!
!Salve el Amor!
!Salve la Luz Divina de Jesús!
María (Madre de Jesús)
GESH - 20/02/2009 - Vitória, ES - Brasil