!Hermanos, amor y paz!
En el proceso reencarnatorio, las almas se depuran de las máculas con el objetivo de ascender espiritualmente.
Recorren franjas vibratorias inferiores hasta alcanzar la condición de subir a franjas superiores, en la espiral ascendente del progreso.
La mayoría de las almas se demora en las franjas inferiores cuando se dejan dominar por la rebeldía y por los sentimientos animalizados.
Para trillar el camino ascendente, el alma debe vaciar el "sótano de la consciencia" de sentimientos y emociones dañinas.
Finaliza un "ciclo planetario" para esta humanidad terrena, y cada ser está invitado a permanecer en las franjas elegidas por sus emociones y acciones.
Nacer, crecer, morir, evolucionar siempre. La reencarnación sigue su curso natural de impulsar a las criaturas hacia el progreso incesante, cada una ascendiendo hacia la luz, o estacionando en las tinieblas.
El problema del destino y del dolor de cada ser humano está profundamente ligado al manejo del libre albedrío.
El dolor es un proceso reparador que alinea a las criaturas en el camino del progreso.
Salve la Luz que nos guía.
Paz siempre.
Nicanor
GESH - 14/02/2009 - Vitória, ES - Brasil