Hijas amadas, aquí me encuentro entre vosotros.
Todos vosotros sois valientes guerreros, no importa la graduación en la que os encontréis. Lo principal en estos momentos es que habéis despertado a la Luz, siguiendo el camino iluminado, rumbo a las trincheras libertadoras.
En mala situación están aquellos que no consiguen mantenerse bajo nuestra protección, y nuevamente buscan, en los dudosos atajos, aquello que no podrán encontrar fuera de los Círculos de la Luz.
Grandiosa es la Obra del Padre que ofrece oportunidades de progreso a todos sus hijos. Incluso los hermanos de la ignorancia, que caen en los campos de batalla, son socorridos a través de la Misericordia Divina, y enviados hacia nuevas etapas de evolución.
Hierven los campos de luchas y las Tinieblas, aún las más osadas, echan mano de todos los recursos para atacar y destruir a los Corderos de Dios. Cuanto más se debaten en la búsqueda de armarse contra la Luz, más visibles se muestran ante nuestro ojos, más aparentes sus intentos y más fácilmente serán abatidos.
Luchas sin tregua os esperan, pues se aproxima la hora final de este Planeta.
La Tierra sangra; su hemorragia ya no puede pararse en esta dimensión. Deberá retirar esta ropa desgastada y podrida, lanzándola al fuego, al viento, al agua, para que un nuevo traje cubra su Ser.
Grandes transformaciones geográficas ya son visibles para vuestros científicos, a pesar de que no lo hablen ni lo divulguen, por no despertar el miedo y el pánico. ¡Ellos son los más miedosos!
Los escépticos de Dios y de la vida extracorpórea en todos los niveles, no poseen conocimientos ni sentimientos elevados para transmitir a los hermanos de humanidad lo que ya saben, con el fin de no causar el horror, que de hecho, ya domina la tierra.
Mientras la Tierra muda cambia su traje por otro más elevado, su humanidad muda de "Escuela" (Planeta) y los suspensos en las listas de la Escuela Divina son abundantes.
El escepticismo invade los corazones; el egoísmo domina las almas; el orgullo comanda las mentes y el tiempo se agota rápidamente.
Quedan lejos los días de paz en la Tierra y ya está muy cerca su transformación.
No desistáis de luchar por el despertar de las consciencias. Manteneos unidos en torno a Cristo e, infatigablemente, trabajad, trabajad, trabajad.
Os saluda, vuestro Maestro
Ramatis
GESH - 09/05/2009 - FESTIVAL DE WESAK - Vigilia Playa Grande, ES - Brasil