¡Queridas hijas! ¡Hijos del corazón!
Viendo la sencilla reunión de personas con los mismos ideales de progreso, percibimos la lucha de cada uno, en su tentativa de alcanzar los niveles de evolución soñados por nosotros. Individualmente, vuestros esfuerzos han sido exitosos, pues cada uno de los aquí presentes ha conseguido superar su propia inferioridad y dar de sí lo mejor que ha cultivado en su corazón.
Esta Casa, el GESJ, como tantas veces os hemos dicho, es una Escuela Iniciática, pues aquí la disciplina impuesta a cada trabajador acaba por ser absorbida por el espíritu, disciplinándolo en las tareas diarias; la responsabilidad, como pre-requisito para mantenerse en el camino del progreso, también provoca transformaciones en las mínimas acciones que antes no analizabais como siendo vuestra propia responsabilidad, en el ejercicio constante de las virtudes, que son absorbidas por el espíritu, transformándolo en luz.
Para alcanzar el progreso debe existir renuncia y sacrificio; renunciar a los vicios milenarios es un ejercicio constante por parte del que desea progresar.
Las tareas que se os ofrece en esta etapa del trabajo en la que estáis, forman parte del Plan Divino de socorro para esta humanidad; y no penséis que podréis salvar el Mundo con los Núcleos de Trabajo que habéis ido creando bajo nuestra orientación. Os deseamos, en primer lugar que podáis salvaros a vosotros mismos, y que una vez armonizados con las tareas ofrecidas por el Padre para vuestro progreso, podáis ayudar a quienes por ventura lleguen hasta vosotros, en momentos de desesperación y locura, que ya se está instalando en estos tiempos, por todo el Orbe.
Si aún no os ha abordado la desesperación en vuestro pequeño mundo de tareas cotidianas, tened la certeza de que hasta el final de la transición planetaria conoceréis el dolor de las transformaciones de la Tierra, pues para que un "Mundo Nuevo" se instale, la Tierra debe moverse desde donde se encuentra hacia otra posición, en la que pueda navegar a una nueva dimensión. Este movimiento traerá transformaciones intensas y profundas sobre la superficie de la Tierra. Incluso si hasta ese momento no hubierais conocido el dolor y la desesperación, veréis como se deshace el suelo ante vuestros pies, si es que estáis con vida física en ese momento, pues ningún ser humano conseguirá sobrevivir después de la "Verticalización del Eje de la Tierra".
La superficie terrenal tendrá una nueva formación geológica, y hasta que se estabilice habrá terremotos, maremotos, huracanes y todo tipo de cataclismos que envolverán el Planeta para lavar, limpiar y purificar su aura.
Tened fe, hermanos, pues lo que vivís es una etapa más del Gran Plan Divino de recuperación, renovación, y evolución del planeta Tierra y su humanidad.
Tened el coraje suficiente para que hoy, en estos momentos, alcancéis una nueva etapa de progreso, dejando atrás los errores y los sentimientos inferiores como: el odio, el orgullo, la venganza, la malevolencia, el egoísmo, la vanidad, la lujuria y todo un cortejo de sentimientos y sensaciones viles que han provocado el atraso de los seres humanos. Ha llegado la hora de que optéis definitivamente por la Luz y progreséis, avancéis y evolucionéis junto con el Planeta, que lleva albergando vuestro espíritu durante milenios.
No estáis obligados a trabajar en las tareas que os ofrece esta Casa de Trabajo; sin embargo, aquel que lo desee, deberá entregarse con amor.
P - ¿Será que estoy preparada? ¿Será que tendré el coraje suficiente para enfrentar las adversidades que vendrán?
R - Los acontecimientos en vuestras propias existencias revelan el quantum de coraje de cada uno. Debéis acordaros de los hechos en vuestra propia existencia en los que se os exigió coraje, y cómo fue vuestra reacción: ¿huisteis o enfrentasteis las dificultades de la jornada?
Nada será diferente hermana, en ningún momento, pues las catástrofes suceden diariamente en la vida de cada uno, y aquí estáis todos vosotros, para erigir internamente la fe y la confianza en los designios de lo Más Alto, y sean cuales fueren los acontecimientos previstos a los que deberéis enfrentaros, si vuestro deseo de progreso, el estudio y las tareas que venís realizando son sinceras, tened la certeza de que poseéis el coraje necesario para hacer frente a cualquier acontecimiento del "fin de los tiempos", en vuestra actual existencia.
Sabemos que el cuerpo físico limita la memoria de los que realizáis en el plano inmaterial, cuando vuestro espíritu se ve libre de la armadura; sin embargo es necesario que así sea, pues no siempre actuáis conforme a las Leyes Divinas y vuestro pasado aún vivo exige de vosotros coraje y fe para realizar las transformaciones necesarias en el presente, visando el porvenir.
Ramatis
GESJ - 07/08/2010 - Vitória, ES - Brasil
Continuará...