Hermanos, que la paz y el amor habiten en vuestro corazón.
La labor mediúnica es una tarea de gran responsabilidad, pues aquellos que se entregan al servicio doctrinario mediúnico, dentro del Evangelio de Jesús, consiguen alcanzar niveles elevados de evolución gracias a dicha oportunidad sin igual.
Trabajo y responsabilidad, unidos, se transforman en progreso para el alma.
Muchos son los espíritus sufridores traídos a esta Casa de Caridad para ser esclarecidos, socorridos y encaminados a la asistencia de la que carecen. Y gracias al trabajo mediúnico, el espíritu incorporado al médium consigue, muchas veces, despertar de los clichés mentales que creó para sí mismo, atormentando su alma en los valles tormentosos del rechinar de dientes; es en este momento cuando la caridad de Jesús se manifiesta en forma de auxilio, aliviando su dolor moral espiritual, y la consciencia despierta a la luz. Se transforma, y más tarde se convierte en un siervo de Jesús, como todos nosotros.
Pero, para que eso suceda necesita del impulso caritativo de manos operantes, que desde el plano físico les oriente y encamine, con amor y fraternidad.
Trabaja hermana mía, con ahínco, sacrificio y renuncia, pues Jesús está con nosotros, hoy y siempre.
Salve Jesús.
Vuestro hermano Chico, siempre que puede presta asistencia a esta Casa, pues donde una o más personas se reúnen en el nombre de Jesús, Él está presente, y también los pequeños y humildes trabajadores que Le siguen.
Salve Jesús.
Chico Xavier
GESH - 14/08/10 - Vigilia IUNA, ES - Brasil