Videncia: Vi nuevamente a los apóstoles caminando en plena marcha y cantando loores a Dios.
La energía generada por el canto y por la marcha barría la superficie de la Tierra donde ya se había realizado la limpieza del astral, como cauterizando el cuerpo planetario.
Al mismo tiempo, la energía esparcida creaba un fenómeno que arrastraba dócil, aunque firmemente, todo lo que había a su alrededor. Nada parecía resistir el torbellino de luz. La acción de los apóstoles promovía una energetización del ambiente terrestre, fortaleciendo a los Trabajadores de la Luz en la superficie y en el interior de la Tierra.
Parecía el prenuncio de algo grave, pero no conseguí captar de qué.
Enseguida recibí la siguiente comunicación:
Comunicación:
Tras la venida de Cristo, aquellos que profesaban la fe cristiana, pura en sus orígenes, sin distorsiones impuestas, fueron lanzados a la arena para el holocausto, en el nombre de Jesús.
Los tiempos han cambiado, hoy las fieras son otras, y no hay un único escenario en el que recibir a las víctimas de juicios y condenas arbitrarias. Sin embargo, todos los que en este tiempo reafirman su fidelidad al Amor de Dios y a Él confían su vida, serán lanzados al encuentro de las fieras que intentan dominar el Planeta, sufriendo de ese modo las consecuencias determinadas por la Ley de Causa y Efecto.
Como los cristianos del pasado, alzad la frente, no en señal de orgulloso desdén de la dura realidad en la que vivís, sino con la firme convicción de seguir la Luz de lo Alto que ilumina vuestro camino.
Juntos, lado a lado, apoyándoos como un pueblo en formación, para habitar un nuevo mundo, enfrentad la arena de este mundo y sus fieras, sin perder la fe y la alegría de quien espera en Jesús la felicidad del espíritu inmortal.
En la paz de Dios os dejamos.
Juan Bautista
GESJ - 21/10/2010 - Vitória, ES - Brasil