Que la luz de una nueva esperanza se encienda en los corazones de los que tienen fe.
Que las flores de la paz y la alegría crezcan en el jardín de los hijos amados del Padre, que está en el cielo.
Que la sonrisa de un niño ilumine el rostro sufrido de los que pasan por las pruebas en la dura escuela de la vida.
Todo sufrimiento y todo el dolor tendrán al final de una larga jornada, un ambiente de luz y armonía traído a la Tierra, que está siendo preparada para aquellos que, corajinosamente, lleguen al final de este ciclo.
Que el amor y el perdón iluminen los corazones de los que poseen la certeza de que no hay sufrimiento en vano.
Amad sinceramente como niños inocentes a sus padres, hermanos y amigos queridos. Creed que, si no desertáis del propósito, juntos estaréis en la "morada bendita".
Que la Luz de Dios os bendiga a todos.
Hermano Francisco
Trabajador de la Colonia Espiritual Siervos de Jesús
GESH - 08/11/2008 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil