Videncia: Vi a Dª.Margarida enfrente del ASJ luchando sin parar contra los enemigos de la Luz. Después la vi caminando en un desierto y un vendaval de arena se abatía sobre ella.
En torno a ella vi a los Apóstolos, formando un escudo, filtrando la ventolera de arena. Seres Extras e Intraterrenos igualmente la protegían, y aún así ella caminaba con mucha dificultad.
De vez en cuando los Maestros Ramatis, Shama Hare y Jesús le tocaban la mano, y en ese momento su espíritu se erguía por encima de la materia y miraba a su alrededor, divisando un oasis allá en el horizonte distante. Retomaba entonces el cuerpo físico arqueado por la presión del viento y la arena, se cubría la cabeza y continuaba con paso firme, a pesar de no ver nada, con la certeza de que alcanzaría su objetivo.
De su cuerpo, de las piernas, los brazos, el tórax y la espalda, se desprendían placas oscuras que parecían de plomo, facilitando su paso.
Entonces empecé a escuchar las palabras de Jesús:
Hijas amadas de Mi Padre, hermanas predilectas de Mi Corazón,
La Tierra se ha transformado en una gran "arena", y como en el pasado, las fieras intentan devorar a Mis seguidores.
Milenios transcurridos de luchas y transformaciones y los discípulos que transitan en las ruinas de la Tierra del "final de los tiempos" encuentran las mismas dificultades para combatir el mar e instaurar el Bien entre los hombres.
Los tiempos que vivís son aquellos turbulentos que anteceden a las grandes tragedias marcando a la humanidad para siempre, esculpiendo su dolor en la Tierra.
Mis hermanos rebeldes partirán de este Mundo hacia otros, donde purgarán su animalidad no consumida, en ambientes tan rústicos como sus almas.
A los defensores de Mi Nombre os afirmo que con vosotros Estoy en todos los momentos de luchas que enfrentáis, y aunque las victorias os parezcan pequeñas debido a tantas dificultades, os afirmo que sin luchar por conquistar la libertad no conseguiréis saldar el último penique de vuestra deuda con el Padre, que está en el Cielo.
He estado con vosotros desde que llegasteis aquí como semillas salvajes, lanzadas al terreno arado por Mí.
¡Con vosotros Estoy siempre!
Vuestro Hermano,
Jesús
GESH - 11/02/11 - Vitória, ES - Brasil