Salve Jesús.
Salve la Luz que nos guía.
Hijos amados, no sois el ángel que nos gustaría que fueseis, sin embargo, desde que vuestro espíritu ha tomado consciencia de la necesidad de reajuste con las Leyes Divinas, todos vosotros habéis venido recorriendo el camino del progreso.
Cada uno se encuentra en una etapa diferente de evolución y comprensión de la vida, de los seres y de Dios; sin embargo, todos estáis congregados en torno al Amor de Jesús, intentando seguir Sus pasos, esforzándose en actuar de acuerdo a Sus Lecciones Mayores.
En consonancia con ese Amor Divino, lucháis por pulir vuestro espíiritu, reconociendo en uno mismo las tendencias negativas que provocoron caídas en el pasado. Hoy, tenéis las condiciones de pulirlas todas.
Cada uno con sus inclinaciones inferiores, que bien sabéis reconocer, debeis buscar vuestro propio ajuste con las Leyes de Dios.
Los seres queridos también son espíritus deudores, pero la mayoría de vuestros familiares aún no han despertado a la necesaria ascensión espiritual y transitan por el camino de la materia, enmarañados en él, sin percibir las oportunidades de última hora.
Os cabe a vosotros, con vuestor propio ejemplo, traer a esos hermanos al camino de la luz.
Amar sin apegos, pues estáis en un grado evolutivo diferente; etapas de comprensión diferente no soportarán, ni aunque lo quisieran, encarar de frente la Luz que podría quemarles.
La evolución no da saltos, bien lo sabeis; individualmente debéis trillar el camino de ascensión, luchando para superar las propias pruebas, entregándoos en beneficio del prójimo para limpiar vuestra túnica, buscando con la mente y el corazón los planos elevados para merecer vuestra libertad.
En vano intentaréis arrebatarlos para vuestro escalón evolutivo, sin conseguirlo, pues Jesús estuvo con vosotros en la Tierra y no consiguió que Su rebaño sintonizara con Él.
Por lo tanto, hijas mías, aprovechad la oportunidad para rescatar vuestras deudas con el prójimo, para estudiar y perfeccionar vuestro propio espíritu, elevándoos por encima de las tempestades inferiores reinantes en la Tierra, para que podáis, reerguidas en la Luz, ayudar a quienes amáis.
Hija, el remedio que la medicina terrena ofrece está repleto de reacciones adversas, y una vez ingerido trae síntomas desagradables, bien lo sabemos, pero cabe a la propia criatura el escoger el camino a seguir, y si la medicina terrenal no ofrece el medicamento adecuado, buscad el equilibrio en la Homeopatía. Pero, por encima de todo, es en el dominio de las emociones donde encontraréis el equilibrio para el cuerpo físico y para el alma.
Orad y vigilad, todos vosotros, pues los enemigos están muy cerca, buscando heriros para desequilibraros y alejaros del camino del progreso.
Vuestro Maestro Shama Hare se despide.
Que Dios os bendiga.
Salve Jesús.
Shama Hare
GESJ - 16/11/2010 - Vitória, ES - Brasil
Obs: Mensaje en respuesta a la consulta de una compañera. Sirve para la mayoría de los seres humanos.