Amigos
Todo en la Naturaleza es trabajo.
La sabia que corre entre los canales en el interior de la planta no da señales del movimiento constante que realiza, pero de ella depende la vida.
Contempláis apenas el perfume de las flores y saboreáis la dulzura de los frutos sin recordar que recogéis el resultado del trabajo de los vegetales.
Desde los pequeños microbios hasta los grandes animales, pasando por insectos insignificantes hasta las más bellas aves, todo es trabajo. La descomposición cumple la Ley de destrucción, restituyendo a la tierra los nutrientes necesarios para transferir las fuerzas que sostienen la base de la alimentación animal.
Y si vemos al león perezoso echado sobre la hierba, entre medias del trabajo que le supone mantenerse y mantener el equilibrio del sistema en el que habita, él restaura sus energías para cumplir con su papel en la naturaleza.
El aire, el agua y el sol trabajan intercambiando fuerzas entre sí, poniendo en movimiento las energías que sostienen la vida, demostrando el ciclo permanente de energía que circula generando la vida.
Solamente los seres humanos, distanciados de la naturaleza, se olvidan que junto con ella, también tienen un trazado de vida. Pero se desvían de la programación por caminos tortuosos, se pierden y son negligentes respecto a sus tareas. Apartados de su importante función ante las Leyes Divinas, destruyen y por consiguiente son destruidos.
Para restaurar el equilibrio ajustándose a las Leyes y retomar el cumplimiento de sus funciones en el conjunto de la naturaleza, el Padre ofrece trabajo.
Trabajo que educa, redime y eleva.
Amigos, seguid el ejemplo del sol y del agua, que nunca paran.
¡Al sentir la brisa tocando vuestra piel, acordaos de que el viento os llama al trabajo incesante en el bien!
Al admirar la belleza de los bosques y saborear la dulzura de los frutos, agradeced al Creador por el trabajo ajeno que os favorece, y en forma de trabajo igualmente desprendido, expresad vuestra gratitud.
Cuando el cansancio abata el cuerpo, haced como el león en la hierba, renovando las fuerzas para una nueva etapa de trabajo.
¡Todo en la Naturaleza es trabajo!
Juntaos a ella en la maravillosa aventura de servir, en consonancia con las fuerzas que mueven a la Creación.
Hermano Francisco
GESH - 05/06/2010 - Vitória, ES - Brasil