¡Discípulos (as) amados (as)!
Heme aquí entre vosotros para incitaros al trabajo.
Hordas de bandoleros, enemigos de la Luz, atacan esta Casa (GESJ).
Colectivamente intentan destruiros y destruir el trabajo aquí realizado, e individualmente buscará a cada una para provocar miedos, dudas y desequilibrio, intentando apartar a los trabajadores de la Siembra Divina.
Venís transitando el camino del progreso, buscando en la senda del tiempo reajustaros con las Leyes Divinas, culminando en esta encarnación, momento crucial de transformaciones profundas para la Tierra y también para su humanidad; y sois parte integrante de la humanidad terrena; pequeño Grupo que intenta con todas sus fuerzas alcanzar la liberación, mientras los enemigos de la paz, del amor, de la evolución y del progreso, intentan desestabilizaros para que no alcancéis la ascensión.
Hijas, durante este período redoblad la vigilancia mental y ondead la bandera del Divino Maestro en vuestro interior, trillando el camino de la renuncia, del sacrificio y el trabajo en la Siembra Divina, pues esta os garantizará la liberación.
Hasta que se esconda la próxima luna llena (28/11/10), "ellos" estarán muy cerca, intentando vigilaros para conocer vuestras flaquezas por las que penetrar su veneno; y aquel que no esté en sintonía con las Leyes de Cristo, que no busque sintonizarse con la Ley del Amor, de la Fraternidad y el Perdón, sentirá los efectos dañinos de su veneno letal.
Sois capaces de protegeros con los propios recursos que habéis venido desarrollando en el interior a lo largo de la caminata en esta encarnación, añadiendo conocimientos y transformando vuestro espíritu, pues percibimos en los trabajadores de esta Casa que la uz ya despunta en su interior y consigue iluminar parte del camino que seguís.
Estamos con vosotras y muchos Espíritus Instructores que os acompañan estarán vigilando para guiaros en este tiempo. El enemigo es feroz, letal, perverso, sin embargo, sois capaces de enfrentarlos y vencer.
Comprendida esta instrucción, ahora os cabe caminar hacia el campo de batalla, tomar la espada y luchar.
Margarida: En primer lugar Hermano, pedimos tu bendición para todas nosotras, encarnadas, y para los hermanos desencarnados de nuestro pequeño Grupo, en el nombre de Jesús.
Agradezco, de todo corazón, en nombre de las compañeras y también de los Hermanos Trabajadores de la Casa, por el grito de alerta que nos has traído, principalmente a los que no somos médiums y no vemos a los enemigos. Somos conscientes de que el peligro está cerca, pero no tanto como quienes "ven" realmente el peligro. Por lo tanto, la alerta es necesaria en estos momentos y todas nosotras haremos lo posible para no apartar nuestra mente de las cosas buenas, útiles y de nuestro trabajo desarrollado aquí en el Grupo.
¡Muchas gracias Hermano y querido Maestro. Que Dios te bendiga hoy y siempre!
Ramatis: Hemos estado acompañando vuestra ascensión espiritual desde hace siglos y percibimos que entre caídas y aciertos, habéis alcanzado las condiciones necesarias para, por fin, levantaros ante la consciencia Divina.
Los enemigos que hoy combatís, bien lo sabéis, son los mismos que en un pasado lejano compartieron junto a vosotras el camino en la oscuridad y la maldad. Permanecieron arraigados al Abismo profundo, satisfaciéndose con energías ajenas, y hoy están siendo atraídos hacia la superficie para combatiros cuerpo a cuerpo, en el intento de volver a arrastraros nuevamente a la caída.
Con todo, bien lo sabemos puesto que os conocemos, que en vuestro espíritu la llama de la verdad y la transformación ya está profundamente cimentada.
No más oscuridad; la luz del progreso os envuelve, y cada uno dentro de sus limitaciones y su merecimiento, ya consigue caminar el sendero iluminado por el Divino Maestro Jesús.
Aquellos que permanecen en la oscuridad son nuestros hermanos, pero en este momento, el remedio que interrumpirá sus pasos será la espada.
Nada temáis en cuanto a batirlos por la espada, pues vuestra acción será como la del cirujano que abre un tumor maligno, drenando las toxinas.
Sed la mano que extirpa el mal en el hermano, dándole las condiciones necesarias para un nuevo comienzo, en otro Planeta compatible con su rebeldía. Que seáis vosotros de aquellos rescatados en condiciones de habitar la Nueva Tierra.
Avante guerreros de la Luz, el Divino Maestro os bendice y guía.
Salve Jesús.
¡Salve la Divina Providencia!
Salve la Paz.
Ramatis
GESJ - 16/11/2010 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil