Amados hijos de Mi Padre, la lluvia ácida que cae en la Tierra son los detritos de vuestros pensamientos y emociones.
Desconocéis vuestro Yo; desconocéis todo aquello que está más allá de vuestra visión miope.
El Padre Amoroso cubre vuestro espíritu de oportunidades redentoras.
Yo mismo estuve con vosotros para que, sin tantas dificultades encontraseis el camino liberador, pero habéis transitado por los valles oscuros de las torpezas e iniquidades, sin el amor y la fe que Mi Ejemplo os dejó.
Hermanos es fácil sembrar el dolor, y difícil recoger los frutos amargos de dicha siembra.
El miedo, el frío y el hambre que sentís en este último tiempo en la Tierra de Expiación, son menos intensos que aquello que infringisteis en vuestro hermano, y sin embargo, aún os rebeláis, no aceptáis el dolor como prueba redentora.
A Mis fieles servidores les advierto que ha llegado el tiempo del dolor en la Tierra, y por mayor que sea vuestro sufrimiento, no desistáis de luchar por vuestra liberación.
Tened fe, confianza y coraje, pues con vosotros Estoy, hoy y siempre.
Aquellos que usan Mi Nombre para saciar su sed de poder y riqueza, ya han elegido; serán expulsados de la Tierra junto con los detractores de las Leyes Divinas, con los que han sintonizado.
Aquellos que apenas creen "de boquilla" y poseen un corazón árido de fe, les avisamos: los "hijos de la oscuridad" os arrastrarán lejos de Mi Amor; y Mi Presencia no les impedirá llevaros lejos de la Tierra.
A los que dudan de Mi Amor, les invito a buscarme en el altar de la consciencia pura, del corazón leve, y Me encontrarán.
¡Nada Soy sin Aquel que nos creó, y a Él me rindo, suplicando por vosotros, hermanos Míos! Venid a mí y Yo os sostendré en la hora final de la Tierra de Expiación y os guiaré con seguridad al Reino de Mi Padre.
Vuestro Hermano,
Jesús
GESH - 26/03/2011 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil