Hijos amados,
¡Que la paz esté en vuestro corazón!
Fuisteis llamados antes de la actual encarnación, a contribuir en la materialización de la Obra de Dios en la Tierra. Aceptasteis la invitación ofrecida por vuestros Tutores y Guías, en el intento de impulsar vuestro crecimiento espiritual y reducir la carga de deudas contraídas con las Leyes Divinas que rigen nuestras vidas.
Cada uno de vosotros está intentando seguir los Dictámenes Mayores de los Postulados Cristianos, buscando la propia transformación; sin embargo, aún no habéis conseguido alcanzar totalmente nuestro esfuerzo, en el sentido de comprender el verdadero valor de la comunión con los planos elevados.
Tenéis un karma negativo, que es el resultado del sumatorio de vuestras acciones buenas y malas a lo largo de vuestras existencias terrenales, y el saldo aún es negativo. Para saldar la deuda con las Leyes que rigen la vida, tenéis que contribuir con acciones constructivas de auto perfeccionamiento y transformación verdadera del ser.
El sufrimiento que hoy sentís, el enmarañado desastroso con vuestros seres queridos, la parentela que se muestra indiferente o que os da la espalda, las enfermedades que os afligen y todo lo demás que hiere vuestra sensibilidad, son las pruebas que necesitáis enfrentar para la depuración final de vuestra alma, pues si la rebeldía y las malas acciones quedaron atrás en el olvido de las vidas pasadas, las consecuencias dañinas aún están presentes en vuestro ser, y para que el alma adquiera el tono vibrante de las almas regeneradas, debéis trabajar arduamente, haciendo al prójimo aquello que os gustaría que os hiciese, sin lamentaciones o inconformismos.
Contribuid en la construcción del Bien, permaneciendo confiados en los Designios Divinos, a pesar del torbellino de negatividad a vuestro alrededor.
Rendíos internamente al amor, al perdón, a la paz, para que podáis progresar verdaderamente.
Sois mis discípulos.
Soy vuestro Maestro y podéis contar con nuestra presencia constante para guiaros.
Aunque no nos veáis, sabed que permanezco atento a vuestro progreso o estancamiento.
Seguid confiados y renovad vuestra fe, pues es tiempo de elecciones finales.
Es tiempo de perdonar, amar y progresar, trabajando siempre.
Del Maestro que os ama,
Ramatis
GESH - 04/12/2010 - Vitória, ES - Brasil