Hermanos, que la paz sea con vosotros.
Sólo el amor construye el camino que libera el alma.
Por mayor que sea el sufrimiento y el dolor moral y físico que os abata, seguid, amando, perdonando y confiando en Aquel que nos dio la vida: el Padre Creador.
Cada criatura carga en sí mismo un bagaje kármica, construido a través de las diversas encarnaciones en la vida física y en los intervalos reencarnatorios en el plano invisible. Por lo tanto, nadie sufre más de lo que merece.
Aquel que hoy siembra al dolor en el prójimo y aún no ha recibido de vuelta las espinas que hieren al hermano, está marcando en su alma la deuda que deberá resarcir en cualquier momento del tiempo.
Aquel resignado y lleno de fe, que reparte amor, bien y perdón, recibirá hoy o en un momento futuro la liberación de las formas groseras de los Mundos de Expiación.
Que Jesús, nuestro Maestro, Médico de nuestra alma, os sostenga en todas las etapas expiatorias, guiándoos a todos a la liberación, pues solamente Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Sólo el amor libera.
Juana de Angelis
GESH - 15/03/2011- Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil