Videncia: Estaba en una sala cuando un Instructor a mi lado pidió que observase una pantalla. Empecé a ver imágenes de catástrofes ya ocurridas: terremotos, inundaciones, tusnamis y accidentes de avión.
Al fijarme con atención en las imágenes, percibí que cerca de las personas fallecidas había varios puntos negros que se movían; la imagen se fue acercando hasta que pude ver que esos puntos eran vampiros que cubrían los cuerpos y succionaban las energías de los accidentados.
La apariencia de los seres negativos era horrenda: bajos, con la piel tirante y azulada, venas negras, una boca muy grande, andaban encorvados. No vi sus ojos, creo que no tenían.
Viaje Astral: Caminaba por un pasillo enorme, blanco, con puertas. En cada una de ellas había un cuadrado de vidrio a la altura de los ojos. Parecía como un hospital psiquiátrico de las películas. Se oían muchos gritos.
El Instructor que me acompañaba me dijo que me acercara a una de las puertas, a través del vidrio vi a un vampiro que sufría. De vez en cuando se encendía una luz azul rápidamente, iluminando el ambiente. El ser no hablaba, apenas emitía un ruido fino, como si sintiera mucho dolor.
En otro pasillo pude ver otros vampiros, algo más calmados, con inicio de mejoría. La luz azul permanecía más tiempo encendida.
En el siguiente pasillo, por fin había algunos espíritus menos deformados, y dentro del cuarto había trabajadores de la Luz con ellos, rezando, leyendo en voz alta, dándoles pases. En este pasillo las luces permanecían encendidas.
Percibí que, en la doctrina de los enemigos de la Luz esta se les transmitía a esos seres y la oración también; formaba parte del tratamiento.
Enseguida llegó el mensaje:
Hermanos, salve la Luz del Divino Maestro Jesús.
Se multiplican cada vez más los dolores en el Mundo y por más avisos que enviamos y amor que transmitimos, a través de los mensajes encaminados, vemos lo indiferentes que se han vueltos los hombres, pues nada toca los corazones endurecidos de los habitantes de este Planeta.
Lo que os mostramos es una pequeña muestra de lo mucho que ocurre en el plano astral.
El sufrimiento de los hermanos desencarnados alcanza proporciones elevadas cuando se acuerdan de lo que podrían haber hecho y no hicieron, de lo que podrían haber cambiado y no lo hicieron.
Hordas de seres infelices, bestiales, atacan a los que despreciaron los avisos del maestro, y succionan sus energías en los lugares donde estas son abundantes: en las carreteras, asesinatos, bombardeos y presidios, por ejemplo. Y nosotros, como trabajadores experimentados en este tipo de ayuda, recogemos a los vampiros y los llevamos para que reciban la debida preparación antes de su exilio planetario.
El tratamiento que reciben es largo y minucioso, como hijos de Dios que son, se realiza con respeto y amor.
Amigos y parientes de otros planetas, voluntariamente vienen y donan su cuota de energía en la preparación.
Hermanos, vosotros también podéis donar amor y energía, basta con sintonizar con el Maestro Amado y así, con buenos sentimientos y fe, el equipo recibe la buena energía.
Paz y Luz para todos.
Limpiadores del Astral
GESJ - 13/10/2009 - Vitória, ES - Brasil