¡Salve la Fuerza del Amor que nos guía!
¡Salve Jesús!
La verticalización de eje planetario está sucediendo, con pequeños movimientos durante las catástrofes de gran intensidad, abalando y modificando las estructuras geofísicas de la Tierra, hasta que el eje se posicione totalmente en 90º.
El derrame de radioactividad en la atmósfera es un hecho no previsto por los científicos terrenales, que desde su alta vanidad, orgullo y falta de preparación espiritual, creen que tienen todas las respuestas, olvidándose como siempre de su limitación y vulnerabilidad humana.
Desconocen el daño provocado por la radiación nuclear más allá de la materia densa, en los planos invisibles; solamente consiguen detectar la contaminación a través de sus "aparatos rudimentarios", en el ambiente a su alrededor y en la superficie de la materia de los cuerpos densos.
Los planos y e sub-planos invisibles alrededor de las usinas nucleares no están habitados, quedando esta región restringida a las poblaciones humanas y a la construcción de Colonias Espirituales de Socorro tras los accidentes. Sin embargo, con la ayuda de los Hermanos Extraterrenos, buscamos reducir el impacto dañino de los efectos de la radiación en la "población invisible" y en las criaturas encarnadas.
El karma negativo del pueblo japonés, adquirido por el uso de la energía atómica para fines bélicos en su "planeta de origen", nos exponen a sufrir las consecuencias funestas del "final de los tiempos".
Construimos, junto con los Hermanos de las Estrellas, un gigantesco filtro sobre la usina que desbordó la radioactividad, para reducir las consecuencias sobre los encarnados y en los "planos invisibles adyacentes"; sin embargo, la criatura humana, ignorando su limitación intelectual y el desconocimiento de las consecuencias de los acontecimientos actuales al demostrar que aún no han alcanzado todo el control del uso de la energía nuclear; cosechan las espinas de una siembra imprudente.
Incluso aunque las bombas atómicas no sean detonadas, las diversas usinas nucleares existentes en el Planeta, al ser afectadas por los cataclismos naturales, pueden emitir niveles de radiación suficientes como para destruir a la humanidad y hacer inhabitable la Tierra.
Desde el punto en el que nos encontramos y con los conocimientos adquiridos a través del estudio profundo de la energía nuclear y del átomo, con los Hermanos Extras e Intraterrenos, percibimos la infantilidad de los científicos, nuestros hermanos de la Tierra, al usar ese poder sin conocer ni controlar su fuerza.
¿Qué científico encarnado será capaz de neutralizar la descarga nuclear que se expande más allá del núcleo atómico, después de su fusión?
¿Qué ser humano, científico o intelectual, será capaz de controlar el átomo en su estructura infinitesimal?
El control es de Dios, que instauró en Sus Códigos que cada criatura enfrente el dolor compatible con su merecimiento; la Ley de Causa y Efecto dictaminará el "quantum" de sufrimiento para el pueblo japonés y para el Planeta.
Por nuestra parte, estamos trabajando para reducir los efectos dañinos de la radiación sobre el Globo y su humanidad visible e invisible, imbuidos del más profundo y sincero amor por los hermanos de humanidad.
El "final de los tiempos" es una triste realidad, refutada por los hermanos de humanidad.
La Tierra clama por reposo y cura para sus males, y reacciona buscando el equilibrio; y el ser humano, ignorando su lamento, la agrede sistemáticamente.
Que Jesús tenga piedad de todos nosotros y que Dios nos bendiga a todos.
Tuvimos conocimiento de que la energía nuclear se utiliza con éxito y sin riesgo para las criaturas humanas en muchos Planetas evolucionados. No obstante, en estos planetas, la humanidad posee una moral elevada y una graduación superior, utilizando el intelecto para acciones que traen beneficio para el colectivo planetario.
Estos hermanos superiores ya han superado los limitados sentimientos mezquinos de orgullo y vanidad que traen perjuicios para todos.
Mientras esperamos que nuestro planeta Tierra alcance una nueva dimensión superior y la humanidad renovada florezca, trabajemos en el auxilio a los hermanos del Planeta de Pruebas y Expiaciones, amparándoos, amándoos, como nos enseña el Divino Maestro Jesús.
Salve el Amor.
En el plano invisible, fueron evacuados "grupos de espíritus" que no merecían verse afectados por la onda radioactiva.
Diferente de la explosión nuclear de la bomba atómica, hubo tiempo para que los Equipos de Rescate del Más Allá evacuaran la región antes de que se manifestara la catástrofe natural.
Sufre aquel que posee una deuda con las Leyes Mayores del Creador.
Médium - Percibo que existen trabajadores con ropas y equipos diferentes. ¿Los espíritus también necesitan ropa especial para aproximarse al local extravasó la radioactividad?
Paulo Nagaí - Efectivamente, pues la radiación nuclear afecta a planos y sub-planos más allá de la materia densa, inclusive a los espíritus y seres de otros Planetas y a los Intraterrenos. Todos utilizan ropa adecuada, pues la radiación es el resultado de átomos desequilibrados en actividad acelerada y descontrolada, provocando daños en toda materia, animada e inanimada.
Oremos, hermanos, suplicando piedad para nuestra humanidad. Que el Padre Misericordioso, Magnánimo y Justo nos ampare a todos.
¡Salve Jesús!
¡Salve la Luz!
Hemos intentado comunicarnos sin éxito, pero sabemos esperar.
El pueblo de la Tierra recibe constantemente avisos de lo Alto, alertándoos de su conducta, contraria a las Leyes Universales del Creador, lo que lanzará a todos lejos de la Tierra, a un planeta inferior o igual a la Tierra de Expiación, no como castigo, sino por la incompatibilidad vibratoria.
No merecerán habitar la Tierra Renovada.
Pocos aprenden la lección.
Trabajemos por los que permanecen en las zonas de la ignorancia, pues también son nuestros hermanos y carecen de fe. Tengamos piedad por ellos, porque un día, nosotros también nos arrastramos por las tinieblas.
Que Jesús nos bendiga a todos.
Paulo Nagaí
GESH - 25/03/2011 - Vitória, ES - Brasil