¡Salve la Luz que más brilla en el cielo, el Maestro Jesús!
Hermana Margarida, hermanos de la asistencia, cuando nos desligamos de la materia aún estamos fuertemente influenciados por las sensaciones que nos mantenían en la carne, y esto es así para cada espíritu, con independencia de su importancia mientras estaba encarnado, al depararse con una nueva realidad y modo de vida donde no existen comparaciones sociales.
Nos llevamos las costumbres que cultivamos, con sus virtudes y defectos, con sus buenas y malas acciones, incluso la religión de la que formamos parte, que causa alegría y amargura para quienes la siguen.
La criatura entra en esta vida con su mente cristalizada con conceptos y prácticas que no encuentran resonancia en el mundo espiritual, donde no hay idolatrías ni culto a imágenes, ni temor a la Divinidad.
Al desencarnado le lleva tiempo, desapego y buena voluntad el deshacerse de todo eso e integrarse a la nueva realidad, ayudado por los hermanos que nos preceden y que con amor tutelan un nuevo recomenzar.
La limpieza planetaria trae como consecuencia los desencarnes en masa, de ahí que en nuestra Colonia Espiritual recibamos a millares de seguidores de diversos credos, que se resisten fuertemente a aceptar que sus jefes y líderes religiosos no les han preparado para que lo vendría después de la muerte.
Se pierde tiempo en adaptar al ser humano a su nueva morada; por eso, ruego que de forma amistosa y con discernimiento, divulguéis a vuestros hermanos del mundo material la realidad extra física, para que disminuya la ignorancia religiosa, evitando los conflictos, para que seamos una comunidad más armoniosa.
Paz para todos.
Madre Teresa de Calcuta
GESJ - 03/05/2011 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil