¡Hermanos, la paz de Cristo!
La vida en la materia transitoria es corta y no debe movilizar toda vuestra energía.
Utilizad apenas lo suficiente para sobrevivir y dedicad la mayor parte de vuestra fuerza a perfeccionar y pulir los valores imperecederos, que lleváis incrustados como diamantes en el alma límpida.
Procurad cultivar el amor dando de sí no sólo lo superfluo, sino todo cuanto pueda ser compartido por el bien de la humanidad.
Jesús nos guía.
Vuestro hermano y amigo,
Chico
GESJ - 25/01/2011 - Vitória, ES - Brasil