Nobles hermanas, que la paz y el amor del Divino Maestro envuelvan vuestra alma.
Servimos al Amor, pues es esta la Sublime Forma del Maestro. Él nos impulsa a servirle a través de Su Presencia de Paz, que eleva nuestra alma.
Los niños de antaño eran la expresión de pureza, transformadas hoy en víctimas y verdugos de la humanidad del "final de los tiempos". Ellos son, en esencia, almas culposas en busca de un reajuste con las Leyes de Dios.
No son malas, sin embargo, son almas torturadas por el remordimiento que no encuentran una base moral para volver a levantarse; no han merecido nacer en un ambiente equilibrado. Son víctimas de sus propios errores del pasado, donde sembraron iniquidad y dolor.
Siguiendo el Guión de Jesús, amemos a los niños, a los jóvenes, a los adolescentes, sin juicios ni críticas. Son almas que sufren por sus crímenes y solamente las Leyes de Dios pueden juzgarlas.
En la Colonia Espiritual Siervos de Jesús albergamos a almas que perdieron el cuerpo físico en los desequilibrios y elecciones equivocadas. No las criticamos ni las seleccionamos, apenas las amamos.
¡Las Leyes de Dios todo lo proveen.
Queridas hermanas, que el amor os libere!
Vuestro Hermano,
Antonio de Pádua
Después del mensaje, vi a Irene Santos, con apariencia joven, diciendo:
"Margarida, deseas tu libertad y pronto la tendrás; pero espérate pues aún puedes realizar tus "deberes de casa".
Irene Santos
GESH - 17/06/2011 - Vitória, ES - Brasil