Hermana y amiga Margarida.
Igual que tú, yo también sufrí múltiples persecuciones por parte de los enemigos de la Luz, en ambos planos de la vida.
Hoy percibo que ser un discípulo del Maestro Ramatis requiere firmeza de carácter y una convicción muy fuerte, para seguir adelante superando obstáculos que para las criaturas débiles parecen infranqueables.
Tu alma fuerte, forjada en las lides terrenas, te mantienen en pie a pesar de que hay veces que vemos el esfuerzo que tu espíritu hace para permanecer en la materia.
Todos nosotros somos almas deudoras guiadas amorosamente por ese gran Ser de Luz, que con firmeza y sabiduría nos lleva a la transformación del hombre viejo en uno nuevo, y a la liberación del Mundo de Dolor y Expiación.
Sigue fuerte, y con alegría nos reuniremos junto al Amado Maestro.
Hercílio Maes
GESH - 17/06/2011 - Vitória, ES - Brasil