Hijas amadas que la paz y el amor os envuelvan.
El Planeta está efervescente, pues las energías inferiores de las zonas abismales se derraman sobre la superficie terrena, y las criaturas deformadas, sedientas de venganza y repletas de odio, que consiguen romper las barreras vibratorias densas, corren en busca de sus presas para saciarse de la energía negativa ofrecida por los hermanos de la Tierra, encarnados o no.
Todas vosotras, hijas amadas, sois conscientes del momento que vivís. El "juicio final" se presenta a través de las turbulencias de la decadencia moral, los vicios esparcidos, el materialismo que impera y la violencia desmedida. El cuadro es extenso y el cortejo de dolor afecta a todos en general, y cada uno en particular tendrá que enfrentar las últimas pruebas, para alcanzar una nueva dimensión, donde el sufrimiento, el dolor y la violencia ya no existirán.
Sois de aquellos hijos amados que desean alcanzar los planos superiores, pero para ello debéis sufrir y expurgar vuestras faltas pretéritas.
Ya habéis alcanzado méritos que proporcionan a la criatura un cuerpo físico perfecto, una mente lúcida y dirigir su propio camino. Las pruebas que están planeadas para cada una sois capaces de superarlas; no temáis a la muerte, pues apenas es un ciclo para el espíritu, y representa la liberación.
Sois nuestros pupilos amados y allá donde vayáis, con vosotros estaremos.
Que Jesús os bendiga a todas.
Maestro Ramatis
GESJ - 26/07/11 - Psicofonía - Vitória, ES - Brasil