Discípulos amados, que la paz sea con vosotros, hijos míos.
Muchos siglos han pasado desde que reconocí, en cada uno de vosotros, un discípulo en potencia, con historias siderales que repercutían en vuestra alma, y ya os encontrabais en condiciones de salir de las zonas obscuras de las tinieblas, abandonar los equívocos de las acciones animalizadas e iniciar un nuevo camino de regreso a las Moradas Sublimes de la Luz, de donde partisteis como centellas.
Desde entonces, hijos míos, estamos guiándoos por los caminos tortuosos, pues si demorasteis en la caída vertiginosa, para subir, y nuevamente alcanzar el equilibrio de la forma humana, el tiempo demorado ha sido gastado.
Cuando por fin alcanzasteis las condiciones necesarias para ayudar en vuestro propio progreso nos hicimos más presentes; entonces tuvisteis la oportunidad de conocerme y vuestro corazón quedó marcado por mi presencia.
A partir de ahí, unidos, seguimos en la trayectoria de liberación de vuestra alma. Algunos tuvieron la oportunidad de trillar conmigo el camino en la materia y recibieron de cerca enseñanzas profundas que fortalecieron vuestra alma, pero no fueron suficientes para que abandonarais completamente el camino de errores.
Ni la presencia amable del Divino Jesús consiguió dar un nuevo impulso definitivo para vuestras almas rebeldes.
Hoy os encontráis al "final del ciclo planetario", en una encarnación clave y cada uno de los aquí presentes conoce la profundidad y la responsabilidad de este momento.
Por lo tanto, hijos míos, tuvimos muchos encuentros en la actual encarnación; nuestras palabras hacen eco en vuestra mente, invitándoos al trabajo, al progreso, a la transformación.
Pero, en este momento tengo algo que deciros: el tiempo de Margarida en la Terra expira y no la tendréis mucho tiempo más entre vosotros. Ella ha cumplido sus tareas, alcanzando una nueva graduación que la transporta a planos superiores, lejos de los Planetas de Expiación.
La obra que ha construido con mucho trabajo, ha conquistado corazones de Esferas Sublimes y se refleja en esta humanidad, pues ha abierto caminos para que otros discípulos esparcidos hayan conseguido despertar y alcanzar a su vez, a paso acelerado, la renovación espiritual.
No obstante, hermanos amados, la Obra no puede parar con la ausencia de Margarida.
Y, en estos momentos, os invitamos, a cada uno en particular, a definir vuestro papel en esta Obra. Procurad conocer las carencias y cuál es vuestro verdadero papel en las tareas, hasta que las transformaciones planetarias dispersen a cada uno hacia su destino.
Mientras estéis aquí como trabajadores Siervos de Jesús, que vuestros brazos, mente y corazón estén integrados en el trabajo, pues la puerta del GESJ no puede cerrarse junto con el cuerpo de la dirigente en la tumba.
El trabajo no puede verse interrumpido.
No podéis calcular la dimensión y grandiosidad, la importancia de las Luces que parten de esta Casa (GESJ) para el equilibrio de muchas mentes, del plano físico y del plano invisible en el Mundo.
Sed, cada uno de vosotros, el cimiento que mantenga firme esta Obra, hasta que el Padre decida ponerle fin.
Os proponemos, hijos míos, que defináis vuestro papel, y en el próximo encuentro que tengamos, la próxima reunión, con un número mayor de discípulos, deseo que cada uno, de viva voz, diga cuál es su papel y cuál su voluntad, en esta "encarnación clave".
Os amo a todos del mismo modo.
Otros discípulos ya han alcanzado la liberación, peor un número significativo permanece en las dimensiones del sufrimiento, y necesitamos que aquellos que han despertado nos ayuden a socorrerles.
¡Sois mis discípulos! ¡Soy vuestro Maestro!
Que Dios os bendiga.
Maestro Ramatis
GESH - 02/07/2011 - Reunión Administrativa - Vitória, ES - Brasil