Hermanas, la práctica de la no violencia no es un ejercicio conseguido apenas en una única existencia; muchas existencias trillé en el ejercicio de la paz.
Margarida - ¿Hermano Gandhi, eres tú el que habla?
Gandhi - Sí, atraído por vuestra lectura y sentimientos sinceros de paz, que se desbordan de vuestros corazones. Ya tenéis las condiciones necesarias para el desarrollo de las acciones interiores de no violencia.
Sabemos que si tuviéramos que ejercer la práctica de la no violencia, en un tiempo más avanzado al que vivís hoy, tal vez habríamos fracasado o la vida habría sido cercenada mucho antes.
Margarida - O incluso enseguida, en el inicio.
Gandhi - Sí, pues la ferocidad de los seres humanos que han reencarnado es tan grande que incluso alguien dispuesto al sacrificio supremo sería prematuramente asesinado, antes de que pudiese alcanzar alguna victoria.
El ejercicio de la no violencia es una práctica de muchas existencias, hasta alcanzar la plenitud de la acción; es un ejercicio continuo del alma, en todas sus acciones referentes a la vida y al uso del libre albedrío.
Abdicar de los placeres, de las emociones efímeras, del ocio en beneficio del prójimo, es el primer paso, este que estáis realizando en el nombre de Cristo.
Buscamos actuar de conformidad con la no violencia en los planos invisibles, atrayendo a nuestra convivencia almas predispuestas a seguir el ejemplo de la paz, sin embargo hermanas, es un número reducido de criaturas encarnadas el que hoy reúne las condiciones para iniciar las primeras intenciones del dominio de sus emociones, pensamientos y palabras, pues: hablan sin pensar, actúan sin sentir y sienten apenas las llamas que queman el alma, esparciendo las llamaradas del odio y la violencia por todo el Orbe.
Pocos vibran en la paz, incluso aquellos que envían sus pensamientos a los Planos Superiores en busca de socorro, encuentran su corazón repleto de las llamas consumidoras del odio, del no perdón de las ofensas; muchas veces quieren la paz para sus dificultades, pero no desean transformar su interior de sus posturas anticristianas.
Si el mundo refleja el odio, no podrá instaurarse la paz sin violencia; porque pocas son las almas dispuestas a recibir la agresión sin reaccionar con la misma intensidad y violencia.
El mundo está a punto de alcanzar un nuevo sentido de desarrollo de la humanidad, y los pocos que están predispuestos a adherir el "ahimsa" de la no violencia, conseguirán por fin alcanzar la Tierra Renovada.
Vibremos en la paz, todos vosotros que ya comprendéis la necesidad de limpiar el alma, y estaremos reunidos en un Mundo Mejor.
Salve la Luz. Salve la Paz.
Salve el Amor. Salve Jesús.
Gandhi
GESH - 24/09/2011 - Psicofonía - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil