Hermanos, paz y amor entre los hombres.
Perdidas, sin esperanza y sin fe vagan las almas desengañadas por los planos inferiores. Esclavizadas por feroces verdugos, no poseen fuerzas como para liberarse del yugo nefasto. Arrepentidas de la práctica delictiva, no tienen las reservas interiores de la fe, amor y coraje, para liberarse ellas solas.
Pero, el Padre que todo lo puede, les envía a los salvadores: Los Siervos de Cristo, El Ejército de Cristo, que marcha sin temor entre la oscuridad del fango putrefacto de los Abismos, para liberar a las almas aprisionadas.
El Ejército marcha bajo el comando mayor de Jesús, y en pequeños pelotones ha ido avanzando en Regiones Abismales inhóspitas, libertando a las almas que ya no tienen esperanza en la salvación.
Los Guerreros de Cristo, que marchan valientes por los campos oscuros de las regiones invisibles en los planos etéreos, son criaturas cuyo anonimato de sus acciones, garantiza la victoria en sus tareas.
¡El Ejército de Cristo libertará la Tierra!
Para convertirse en un Guerrero de la Luz, aquel que así lo desee, deberá despojarse en cuerpo y alma de las frivolidades de la materia y adherirse a la práctica de las Lecciones del Evangelio de Cristo.
La evolución no da saltos, y los arrepentimientos de última hora no os colocarán en la posición de Guerreros.
Iniciad aunque sea hoy vuestra transformación moral y espiritual, y podréis ser candidatos al cargo de Guerrero de la Luz, pues en este Ejército iluminado no hay elección; es la propia criatura la que se coloca en la posición de conquistar el título de Guerrero de la Luz.
El Proceso de Selección de las almas derechistas de Cristo, que convierte a la criatura en candidata a un puesto para el Ejército de Cristo, o en izquierdistas que las alejan del Planeta hacia un nuevo exilio, solamente finalizará una vez instaurada la Nueva Tierra, en una dimensión superior.
En caso de que no alcancéis, en este ciclo que se termina, las vibraciones necesarias para ser admitidos en el Ejército de la Luz, pero vuestra disposición interior indicara ascensión hacia la práctica de las Lecciones de Cristo; hacia donde vayáis habrá un Ejército de la Luz para alistaros. Aunque sea en el exilio, en un planeta igual a la Tierra.
"Cuando el discípulo está preparado, el Maestro aparece", esto es una ley instaurada en todos los Orbes donde el libre albedrío sea el medio de progreso para las criaturas.
Transformaos y os liberaréis de la oscuridad, del sufrimiento, del dolor.
Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida.
Diógenes
Filósofo Griego
GESH - 30/09/2011 - Vitória, ES - Brasil