Amigos
¡Que la paz de Jesús esté entre nosotros!
Innumerables publicaciones acerca de la mediunidad han sido llevadas hasta el público por parte de espíritus colaboradores en la Siembra del Bien. Esclarecedores, los mensajes y orientaciones legados a la humanidad tuvieron como objetivo elevar a los seres humanos por encima de su estado de ignorancia relativo a los temas espirituales.
Fuertemente apegada a la materia y a los condicionamientos impuestos por ella, la Humanidad se encuentra perdida entre desvaríos, luchando por obtener fama y éxito, dinero y posesiones, que para muchos se traducen en felicidad.
Acostumbrados a huir de sus responsabilidades, característica de los espíritus infantiles, intentar llenar el vacío dejado por la culpa de errores pretéritos con la adquisición de bienes ilusorios. La posesión apenas alivia, momentáneamente, el inmenso espacio dejado y que urge ser llenado por la fuerza del trabajo con Jesús.
Hermanos, sólo mediante el servicio desinteresado en favor de los más necesitados podréis superar las enormes dificultades que os habéis creado, por los desvíos morales implantados en vuestro interior.
Bajo la tutela de los Guías y Amigos Espirituales, supervisados por Instructores experimentados, sois asistidos permanentemente. Debéis entregaros a la Siembra Mediúnica, como quien se pone en camino, en un largo viaje cuyo destino es el encuentro con uno mismo, en condiciones mejoradas por el esfuerzo emprendido, el coraje demostrado y la perseverancia determinada.
Incluso sin reconocerse como "misioneros de la Siembra Espírita", no seáis negligentes con las pequeñas labores de socorro hacia los más carentes, ni tampoco hacia Cristo, pues Él es quien os concede el trabajo de caridad cristiana.
En el plano espiritual yacen, en los pantanos del astral inferior, multitudes de espíritus carentes de auxilio. Muchos son viejos conocidos vuestros, y cuál no será vuestra tristeza al saber que estuvisteis preparados para socorrerles y no lo hicisteis.
Os preguntaréis: ¿Por qué no lo hice? Dónde estaba yo para no socorrer a mi amigo, a mi hijo tan amado del pasado?
Y seréis llevados a ver en vuestra pantalla mental la futilidad y el desperdicio con el que guiasteis vuestra existencia, tan importante como es esta; una encarnación clave.
Obreros, abrazad la mediunidad como un trabajo redentor y cada uno según sus posibilidades, las fuerzas físicas y psíquicas para el trabajo de asistencia espiritual.
Cofrades espíritas, vosotros cuya tarea es la de dirigir, a través de los recuerdos que recibisteis para guiar, a través de los preceptos doctrinarios codificados por el Maestro Leonés, a grupos de trabajadores, observad el enorme peso de vuestra responsabilidad, pues recaerá sobre vuestros hombros tras el desenlace de la vida física.
Responderéis por el bien practicado y por que podríais haber practicado y no hicisteis. Innumerables criaturas, atraídas por la luminosidad de las Casas Espíritas llaman a la puerta en busca de socorro y alivio, orientación y amparo. Algunos corren hacia ellas, huyendo desesperados de las horrendas formas pensamiento, creadas por las mentes desequilibradas o por la presencia asustadiza de millares de fieras en el plano astral alrededor del planeta.
Buscan refugio y esclarecimiento, pues no entienden la avalancha de seres que atormentan a todos los que se encuentran en el "mundo de los espíritus". Si queda en vuestros corazones algún resquicio de amor por el prójimo, abrid las puertas de los Centros de Caridad y acoged a los infelices y a sus perseguidores, aplicándoles, como nos enseñó el Dulce Nazareno, las inyecciones de ánimo y esperanza en la vida futura, inscritos en la codificación del Consolador.
Acordaos de que algún día, también vosotros, con las vestes rotas, el corazón afligido y el rostro en lágrimas, podréis estar implorando para que se abran las puertas de las Colonias y Hospitales Espirituales, Puestos de Socorro y Escuelas Regeneradoras, en busca de amparo y auxilio.
Mientras hay vida, hay trabajo y esperanza. Dedicaos medianeros, pues aunque la mediunidad no es una misión para vosotros, puesto que aún imperfectos no sois misionarios, sí que es una " tarea redentora", por encima de cualquier otra oportunidad de elevación, capaz de alzaros a los peldaños sublimes del Amor y la Bondad.
Vuestro hermano y amigo de siempre,
Chico Xavier
GESH - 04/11/2011 - Vitória, ES - Brasil