Hermanos amados, felices aquellos que ya han comprendido que la felicidad no es una conquista para esta dimensión de sufrimiento; que comprenden que la verdadera alegría es amar y servir al Creador, a través del cumplimiento de Sus Leyes Magnánimas e Inmutables.
No hay mayor alegría que la de amar y servir.
Desde los planos elevados, vislumbramos las escenas del caos planetario. Las emanaciones de las mentes humanas son de pensamientos enfermizos de las almas rebeldes.
Los "grupos de las tinieblas" se pelean en el intento de conquistar protagonismo y poder. Se adueñan de las mentes poco precavidas para aumentar el caos, alimentar el odio y la venganza.
Existen numerosos grupos de personas reunidas por ideales poco dignos, para conquistar el poder y la fama, disfrazados de "héroes de la verdad".
Son criaturas cuyo ego herido, por haberse sentido engañadas por las "fuerzas retrógradas", toman para sí la responsabilidad de proteger a los "inocentes" de las trampas del mal, sin que para ello hayan saneado su propio corazón y mente de los sentimientos infelices y degradantes para el alma. Se resisten a aplicar en sí mismas las lecciones liberadoras del perdón de las ofensas y del amor al prójimo.
Cuando en un trabajo espiritual las criaturas están contaminadas por el odio, el resentimiento, y el deseo de venganza, no consiguen mantenerse conectadas a las Jerarquías Superiores para realizar un trabajo de asistencia y liberación de las consciencias de los hermanos de humanidad. Así, pasan a servir a otras falanges que vibran en su misma franja, pues es imposible elevar la vibración a niveles superiores con el alma manchada por la púrpura del odio.
Las Ciudades Intraterrenas y los Seres Intraterrenos evolucionados, en ningún momento se ven afectados por la distorsión que hacen acerca de su existencia y modo de vida. Ya alcanzaron una evolución suficiente y funcionan en una dimensión muy por encima de las querellas humanas.
Los Reptilianos y sus secuaces hacen todo lo posible para descubrir un medio de entrar en el Mundo Intraterreno, pues piensan que están escondidos en alguna caverna de la Tierra.
Aquellos que permanecen en franjas inferiores jamás conseguirán vislumbrar las franjas superiores; sin embargo, ellos son monitorizados por los seres evolucionados; y aunque no lo acepten, viven sometidos a las Leyes del Creador.
El Mundo Intraterreno se está revelando a esta humanidad en este "final de los tiempos", debido a su papel importante en el "rescate planetario", pues recibirán y acogerán en sus Ciudades a los seres humanos de la superficie. Aparte, es lo que ya está sucediendo desde el inicio de la selección del "juicio final".
En el "proceso de selección" que se está dando, las criaturas que hayan establecido sintonía con los Seres Intraterrenos, naturalmente alcanzarán "las entradas a los Mundos Subterráneos".
Las luchas de la Luz contra las Tinieblas entabladas en el plano astral, son cada vez más intensas, y los campos de batalla son limitados. Las criaturas son atraídas magnéticamente por las Leyes de la Atracción hacia uno u otro campo, e incluso aquellos que han despertado y piensen ser "trigo, ovejas o derechistas", podrían estar transitando por los campos oscuros, engañados por el orgullo, la vanidad, la prepotencia y otros sentimientos insanos.
Sabed que quien no ha aprendido a perdonar se ve arrastrado vibratoriamente hacia el "lado oscuro"; y aunque piense ser un "guerrero de la luz", despertará en un planeta igual o inferior a la Tierra, en el exilio planetario.
No somos nosotros, los seres extraterrenos, los que realizamos la "selección de los vivos y los muertos". La propia criatura se auto selecciona como "paja o trigo", exiliado o regenerado.
Hermanos, quitaos la venda de los ojos; retirad aquello que os impide ver la realidad de los hechos; y los hechos indican que estáis viviendo el Apocalipsis.
Unidos, seres Extras, Intras y Terrestres, trabajemos por a Cristo.
¡Libertad para la Tierra, amor a los hermanos!
Que Jesús, el Divino Gobernador, nos bendiga a todos.
Nefertiti
GESH - 02/12/2011 - Vitória, ES - Brasil