Hijas amadas,
Alertad a las mujeres: es tiempo de renunciar a las frivolidades de la materia y anclar las fuerzas de la vida en el impulso evolutivo del alma.
La desnudez atrae la codicia, la vileza, la sensualidad y fatalmente los crímenes sexuales.
Despreciar la maternidad por los placeres mundanos es malgastar el don de la vida, renegar a Dios, sembrar sufrimientos atroces.
El oro ciega a las almas que no ven el Sol de la vida.
Amad y perdonad para progresar siempre.
Que Jesús os bendiga.
María de Nazareth
GESH - 28/01/2012 - Vitória, ES - Brasil