¡Hermanos, que la paz sea con vosotros!
Las disidencias ya no están permitidas ni son posibles, sin consecuencias dolorosas; sucumbir al vicio o al instinto animalesco es caer en el reducto de las fieras.
Sin la imposición de la auto disciplina, el Siervo de Jesús caerá inerte ante la fuerza avasalladora de las tinieblas que asolan el Planeta.
La Tierra, velozmente, se abre espacio entre la oscuridad, buscando la luz de la renovación. En una velocidad creciente, abre Portales que permiten desaguar las "alcantarillas" del astral inferior, aboliendo así, mediante una limpieza cauterizadora, a las sanguijuelas que hieren su interior.
Abre Portales de Luz para los Planos Superiores que derraman abundante energía en su centro, cauterizando las heridas gangrenadas.
La Tierra se despide de esta dimensión y busca, en alta velocidad, el refrigerio de la dimensión superior.
Desgobernadas, las "fuerzas negativas", frenéticamente, intentan agarrarse al Planeta en alta velocidad, y para mantenerse ancladas durante el mayor tiempo posible en la Tierra vibrante, "se agarran" a los encarnados y desencarnados, espíritus en lucha libertadora, o anestesiados por la ilusión; atacan a los "Núcleos de Luz" y buscan retener sus formas en el plano material, creyendo que alcanzarán la victoria en la Tierra.
Hermanos, estamos en guerra la Luz contra las Tinieblas y para conseguir la victoria debéis sacar las sombras de vuestro interior, en una continua lucha contra las tendencias negativas, para que la Luz se ancle en vuestro corazón y pueda transportaros con seguridad a un Mundo mejor.
Luchas férreas os esperan a todos, cada uno con su cupo de deudas.
¡Avante hermanos, ya no se puede detener el "Juicio Final"!
Jesús nos guía en la Tierra y en el Cielo.
Fenelon
GESJ - 04/01/2010 - Vitória, ES - Brasil