En la actualidad, el paisaje terrestre se asemeja a un campo de batalla, donde ejércitos rivales se atrincheran esperando el momento oportuno para el ataque.
En un lado está el ejército compuesto por los "Espíritus de Luz" y en el otro están los "Guerreros de las Tinieblas", compuesto por mercenarios y esclavos.
Entre los dos están los perdidos y desorientados por el efecto de las dudas sin fin; innumerables criaturas que corren de un lado al otro.
Cuando el salvajismo de las tinieblas lanza sus ataques, liberando vibraciones animalizadas, la descarga electromagnética atrae a la muchedumbre desprevenida.
Cuando, en defensa del ataque sufrido, el Ejército de la Luz alza barreras defensivas, esparciendo una luminosidad propia de seres evolucionados, la muchedumbre fascinada avanza en su dirección, sedienta del edificante.
Entre ataques y medidas defensivas va variando la dirección de la estampida, moviéndose los aturdidos hacia uno u otro lado.
La indecisión a la que están sometidos es hija de la falta de fe y coraje.
En el vasto campo de la mente vacía se acumulan las semillas de las hierbas dañinas, que brotan vivaces cuando son regadas por la lluvia de la duda.
El Mundo es el palco de las pruebas y expiaciones determinadas por el grado evolutivo; y la humanidad es el colectivo de almas cuya condición espiritual necesita actuar en este Mundo en busca de su liberación y ascensión.
En la medida en la que abdicáis de la prerrogativa de escoger el camino de la luz, como ambiente de regeneración, la humanidad se entrega al determinismo kármico de recoger los reveses consecuentes de la ausencia de voluntad firme de progreso.
Ni siquiera la muerte del cuerpo físico libera al alma de la obligatoriedad de avanzar según sus elecciones, pues una vez desencarnados, los espíritus deben seguir a su propia mente, dejándose guiar por el grado de consciencia que hayan desarrollado. En el caso en que no la hayan desarrollado, se entregan a la influencia de aquellos que ya tomaron sus decisiones.
Estuvimos entre vosotros, cumpliendo las Leyes de Dios, diseminando las semillas del conocimiento espiritual traídas por los Jardineros de Jesús. No obstante, palabras sin acción no construyen nada, y todo conocimiento, para dar sus frutos debe ser regado con el agua del trabajo, que pone en práctica las lecciones estudiadas.
Los libros publicados como acervo de la Misericordia Divina no servirán para nada si las elevadas lecciones que contienen no se convierten en obras de amor al prójimo, en las manos de sus lectores.
Hermanos, nuestro empeño es para que atendáis a la necesidad de transformación que exige el momento.
Los ejércitos permanecerán atrincherados, pero la muchedumbre descontrolada sólo permanecerá sin gobierno si quiere, pues la Bondad de Dios a todos les facilitó las orientaciones para liberarse y seguir al Cristo Planetario.
Mentalizando al Maestro Jesús frente a nosotros, con las manos extendidas, sonrisa serena y semblante amistoso, nuestras fuerzas internas se organizan, estabilizando al espíritu que pasa a enfocar su magnetismo en la dirección de Aquel que es el Imán Perfecto de Amor Puro y Verdadero; única Fuerza capaz de liberarnos del Mal.
Chico Xavier
GESH - 30/06/2012 - Vigilia Refugio Siervos de Jesús - Vila Velha, ES - Brasil