¡Salve la Fuerza de la Luz! Salve el Divino y Amigo Maestro Jesús.
Margarida, estás en el crepúsculo de tu existencia física. No obstante, has desarrollado habilidades y recursos psíquicos de importancia relevante para detectar y neutralizar descargas nocivas de "seres tenebrosos", ya sean encarnados o desencarnados.
A pesar de que tu constitución física está agotada, por el desgaste acelerado de las células y tejidos de tu organismo físico envejecido, tu alma irradia fuerza suficiente para mantener las facultades intuitivas y activar las habilidades extra-sensoriales que has desarrollado.
Captas instintivamente en el ambiente cualquier emanación inferior de la persona encarnada o espíritu en el plano extra físico.
El conocimiento abundante en el que te has sumergido en esta existencia, aliado a la práctica de las actividades inherentes al estudio realizado, ha desarrollado tu alma más allá del plan previsto.
Tu espíritu está retenido en la materia, aunque no correspondan los mecanismos fisiológicos con desenvoltura.
A medida que tu alma se expande, se aleja del cuerpo físico, y aunque siga ligado a él por necesidad kármica y de la tarea cristiana, el espíritu se separa de la materia para cumplir tareas relevantes para la humanidad en los planos etéricos.
Tu psiquismo desarrollado ha apurado tu sensibilidad intuitiva, y aunque estén desgastadas las células del organismo físico envejecido y agotado por el esfuerzo de mantenerse con vida más allá de la programación preestablecida, tu alma vibrante de fuerza y energía lo mantiene activo para cumplir la etapa final de las tareas junto al colectivo humano encarnado.
En breve serás desligada de la materia, si bien no es de importancia relevante, tu presencia física en la Tierra.
El grupo de la Casa Espírita está casi preparado para ser dirigido sin tu presencia, pero la desconexión definitiva de tu alma depende de la concomitancia de los acontecimientos planetarios: la Bestia del Apocalipsis y la gran batalla del Juicio Final y todos los acontecimientos del Apocalipsis que han sido "alargados", como tu vida, por el pedido del Gobernador de la Tierra, Jesús.
Y muchos otros hechos que no pueden ser enumerados ahora, que aún determinan tu presencia en cuerpo físico en la Tierra.
Jesús al mando, rigiendo la orquestra, cuyos instrumentos sois vosotros.
Ramatis delante, afinando los instrumentos para que puedan sonar las notas en armonía con la Voluntad del Padre.
Nosotros, somos aquellos que sustentan los acordes para mantener alta la vibración de los instrumentos.
Estamos todos ligados en una gran cadena de Luz, manos unidas en el trabajo con Jesús.
Paz y amor entre nosotros.
Shama Hare
GESH - 25/10/2013 - Vitória, ES - Brasil