¡Salve, Jesús!
En el mundo espiritual, todo trabajo se presenta de manera disciplinada.
Esta Casa de caridad y amor – GESJ – ha crecido y ampliado sus fronteras, recibiendo espíritus dolientes de todas las latitudes geográficas.
Los seres evolucionados que vinieron aquí para trabajar, en nombre de Dios, están vinculados a naciones lejanas, conduciendo grupos de seres humanos en varios lugares de la Tierra, proporcionado de enlace entre la Ciudad Espiritual Servos de Jesús con, prácticamente todo el planeta Tierra. Caminos fueron construidos por el amor, la compasión y por la bondad de los corazones evolucionados, para ayudar a los hermanos de la humanidad.
Somos pequeños servidores que, nos congregamos al gran Ejército de Jesús, recibimos los sufridores que se multiplican por toda la Tierra.
La Ciudad Espiritual Siervos de Jesús posee recursos energéticos y fuerza de trabajo para recibir al gran contingente de sufridores, almas de todas las graduaciones de sufrimiento, además de espíritus tenebrosos abatidos en los campos de batalla y en las contiendas diarias cuando os atacan. Aquí, reciben, cada uno de acuerdo con su enfermedad, el remedio que reestablece sus fuerzas, para optar por elecciones de permanecer como trabajadores, o seguir nuevos caminos evolutivos.
Y aquellos abatidos por la fuerza de la espada, después de los primeros auxilios, mantenidos en cámaras de magnetismo de contención, son conducidos, por naves espaciales, a su destino, regido por Nuestro Señor Jesucristo.
El número de trabajadores viene creciendo y, en el plano espiritual, las luces eclosionan, atrayendo los sufridores y los contrarios a la Luz.
Todo el trabajo realizado en esta Casa, el plano físico en comunión con el plano espiritual, es minuciosamente planeado por los Conductores y Guías del GESJ. Y cuanto mayor es la entrega del servidor encarnado, mayores beneficios él tiene para sí mismo, y mayor alcance de los resultados positivos en el socorro amigo, a los transgresores y sufridores que aportan a esta Casa de caridad y amor.
Doctor Cruz con vosotros.
Todo trabajo es importante para mantener el equilibrio de la Casa Espírita y los trabajadores que se dedican sinceramente al servicio y al estudio, fortalecen, en sí mismos, la fe y la confianza en los designios de Dios y en la vida futura, llena de equilibrio y de paz.
Adelante, Siervos de Jesús, unidos, plano físico y espiritual, con la bandera de Cristo izada, sin desanimo, duda o miedo. Sigamos trabajando, defendiendo la Verdad Mayor de Cristo, que es el amor, la caridad y el perdón de las ofensas.
Que Jesús nos bendiga, a cada uno, en el esfuerzo de trabajo y progreso.
¡Salve, Jesús!
Dr. Cruz
Jefe del Equipo Médico Espiritual
GESH – 16/12/2022 – Vitoria, ES – Brasil