Bendito sea el nombre del Señor, quien nos ofrece a todo momento oportunidades de Servirle.
Aguardar el dolor para despertar es incoherencia.
El conocimiento del Evangelio de Jesús, de sus sublimes lecciones o de apenas uno de sus mensajes: "Amen al prójimo como a ustedes mismos" es suficiente para que cada criatura se lance al trabajo benefactor y amigo, socorriendo y amparando desvalidos que se encuentran a montes sobre la Tierra.
Hermanos, láncense al trabajo, sin temor y confiados. Que las lecciones de Jesús sean su bandera, la fe su escudo y el trabajo la espada certera para extirpar el mal sobre la Tierra.
Retroceder ya no es posible sin graves consecuencias que deberán escusar a todo costo
Extirpen desde dentro de ustedes la pereza, el comodismo, el orgullo, la vanidad desmedida y el materialismo que ancla el alma en el lago denso de la inquietud.
Láncense a la Luz, en un esfuerzo árduo y sincero de progreso; ese progreso que ya deberían haber alcanzado desde hace mucho tiempo atrás.
No existen más disculpas para el atraso, pues el tiempo acelerado y el planeta despreciado y usurpando no soporta más los alumnos repetidores en su escuela.
Transformen las tinieblas en luz.
El odio en amor.
La tristeza en alegría de vivir en un mundo mejor.
Son invitados al trabajo una vez más, no pierdan nuevamente la oportunidad de alzar el vuelo más allá de la densidad de los círculos de las encarnaciones de sufrimiento y dolor.
Jesús es el Camino, La Verdad y la Vida.
Joana De Angelis
GESH - 14/10/2004 - Reunión de Directorio - Vitória, ES - Brasil